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INTRODUCCIÓN

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Los trastornos de la vulva y la vagina son muy comunes y ocasionan considerable incomodidad. Hasta hace poco, sin embargo, la comprensión de los trastornos vulvares había sido escasa a causa de la falta de comunicación entre ginecólogos, dermatólogos, patólogos y terapeutas sexuales, cada uno con sus propias ideas acerca de la historia natural, modo de diagnóstico y tratamiento preferido. Una consecuencia evidente fue la propagación de términos para las mismas alteraciones. En 1970, la International Society for the Study of Vulvovaginal Disease (ISSVD; Sociedad Internacional para el Estudio de Enfermedades Vulvovaginales) fomentó el intercambio de ideas, la discusión colectiva y la comprensión de la historia natural y tratamiento moderno de las enfermedades vulvares. Se estableció una terminología común. La terminología de los trastornos vulvares y vaginales benignos que se utiliza en el presente capítulo se basa en las pautas de la ISSVD. El enfoque morfológico y funcional resulta accesible al principiante en enfermedades vulvovaginales. Al mismo tiempo, enfatiza los avances en la comprensión de distintos síndromes de dolor vulvar, de la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV) sobre las enfermedades vulvares y del tratamiento moderno de las dermatosis vulvares. Los trastornos premalignos y malignos de la vulva y la vagina se estudian en el capítulo 47.

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ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA

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En el capítulo 1 se describe la anatomía de la vulva y la vagina. En años recientes, el vestíbulo vulvar, sitio de origen de la vestibulodinia, el dolor vulvar “provocado” de la dispareunia, ha sido un centro de atención. Aunque la piel de la vulva está desprovista de receptores de estrógeno, el desarrollo de los trastornos vaginales está influido por la presencia o ausencia de estrógenos endógenos o exógenos. El estrógeno engrosa el epitelio vaginal, lo que conduce a la acumulación de glucógeno en las células epiteliales. El glucógeno intraepitelial se metaboliza en ácido láctico. El pH vaginal resultante de 3.5-4.0 promueve el crecimiento de la flora vaginal normal, principalmente lactobacilos y corinebacterias. Puede haber organismos de Candida asintomáticos en pequeñas cantidades.

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FUNDAMENTOS PARA EL DIAGNÓSTICO

La valoración de la paciente con síntomas vulvares o vaginales requiere lo siguiente:

  • Una revisión meticulosa de los sistemas fisiológicos a fin de revelar padecimientos médicos subyacentes que puedan conducir a síntomas vulvares.

    • La diabetes mellitus puede asociarse con prurito o dolor vulvar a consecuencia de candidiasis vulvovaginal o, en casos avanzados, como resultado del dolor neuropático.

    • Las concentraciones séricas elevadas de sales biliares, como las ocasionadas por estasis biliar o cirrosis biliar primaria, pueden ocasionar prurito vulvar.

    • Los trastornos hematológicos como policitemia o linfoma pueden asociarse con síntomas sistémicos, incluyendo prurito vulvar.

    • Debe revisarse la historia clínica completa de las causas potenciales de irritación vulvar, incluyendo cremas, talcos, jabones, tipo de ropa interior y técnicas de limpieza.

    • La evaluación del acatamiento a indicaciones médicas anteriores puede ayudar a determinar si el fracaso de tratamientos pasados pueda atribuirse a un diagnóstico incorrecto o ...

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