Skip to Main Content

++

INTRODUCCIÓN

++

ESTUDIO DE CASO

Un varón de 65 años es referido a un especialista por su médico de atención primaria (PCP, primary care physician), para su evaluación y tratamiento de posible osteoporosis. El paciente acudió con su PCP por dolor lumbar. Los rayos X de la columna vertebral revelaron ciertos cambios degenerativos en la región lumbar además de numerosas deformidades en forma de cuña en la región torácica. El individuo ha sido fumador durante largo tiempo (hasta dos cajetillas por día) y bebe dos a cuatro vasos de vino en la cena y más durante los fines de semana. Padece bronquitis crónica, quizá por fumar, y se le ha tratado en múltiples ocasiones con prednisona oral en los episodios de exacerbación de la bronquitis. En la actualidad toma 10 mg de prednisona al día. La exploración demuestra cifosis de la columna torácica, con cierta hipersensibilidad a la percusión sobre dicha zona. Los resultados de la absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA, dual-energy X-ray absorptiometry) de la columna lumbar se encuentran “dentro de los límites normales”, aunque el radiólogo notó que la placa podía ser engañosa debido a cambios degenerativos. La evaluación de la cadera muestra una puntuación T (número de desviaciones estándar que la densidad ósea del paciente calculada difiere de la de un adulto joven normal) del cuello del fémur de –2.2. ¿Qué otras medidas deben considerarse y qué tratamiento debe iniciarse?

++

■ FARMACOLOGÍA BÁSICA

++

El calcio y el fosfato, los constituyentes principales de los huesos, también son dos de los minerales más esenciales para la función celular general. Por lo tanto, el cuerpo ha desarrollado importantes y complejos mecanismos para mantener de manera cuidadosa la homeostasia del calcio y el fosfato (fig. 42-1). Cerca de 98% del calcio (1 a 2 kg) y 85% del fósforo (1 kg) del cuerpo humano adulto se encuentran en los huesos, el principal depósito de estos minerales. Este reservorio es dinámico: el sistema óseo se remodela de forma constante y hay un intercambio de minerales entre los huesos y el líquido celular. Los huesos también son el principal soporte estructural del cuerpo y proporcionan el espacio para que ocurra la hematopoyesis. Esta relación es más que fortuita puesto que los elementos de la médula ósea afectan los procesos esqueléticos del mismo modo que los elementos esqueléticos afectan los procesos hematopoyéticos. Las anomalías de la homeostasia mineral ósea pueden provocar diversas disfunciones celulares (p. ej., tetania, coma y debilidad muscular), trastornos del soporte estructural del cuerpo (p. ej., osteoporosis con fracturas) y pérdida de la capacidad hematopoyética (p. ej., osteopetrosis infantil).

++
FIGURA 42-1

Mecanismos que contribuyen a la homeostasia mineral ósea. Las concentraciones séricas de calcio (Ca) y fósforo (P) son controladas en particular por tres hormonas, la 1,25-dihidroxivitamina D (1,25[OH]2D, D), el factor de crecimiento de fibroblastos 23 (FGF-23) y la hormona paratiroidea (PTH), a través de su acción ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.