Skip to Main Content

++

Introducción

++

El grado de independencia, esto es, la capacidad para valerse por sí mismo en la vida, se conoce como funcionalidad. Este concepto es de suma importancia en el contexto del envejecimiento porque es un indicador de la salud general y la capacidad preventiva de los sistemas de salud y los mecanismos que deben establecerse para suministrar apoyo a personas con dependencia. En realidad, varios modelos de atención geriátrica se basan en el grado de dependencia de las personas envejecidas. Cuanto mayor sea la dependencia, mayor es la necesidad de recibir atención médica y psicosocial.

++

Una parte central del concepto de envejecimiento exitoso consiste en preservar la capacidad de independencia. La medicina geriátrica se basa, precisamente, en la conservación de la funcionalidad, que puede equipararse con la calidad de vida, de allí que tal funcionalidad sea esencial para la gerontología y se diga que es una disciplina que está en “función de la funcionalidad”. Los esfuerzos de valoración, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación se orientan a mantener la independencia del paciente viejo.

++

Aunque se dispone de una gran cantidad de instrumentos validados para determinar la capacidad funcional, basta con enumerar la cantidad de pensamientos y actividades que deben llevarse a cabo desde el despertar para reconocer dónde se originan las fallas: despertar, orientarse, recordar las tareas, levantarse, caminar, ir al baño (continencia), asearse, vestirse, preparar e ingerir alimentos, salir de la casa, transportarse, trabajar o realizar otras actividades, no perderse, no caerse, mantener contacto con los demás, usar el teléfono, organizar las finanzas y llevar a cabo cualesquiera actividades. El mero hecho de preguntar al paciente por estas actividades proporciona una idea de su grado de independencia, al tiempo que el individuo siente que su médico se interesa por sus asuntos personales y se refuerza la empatía en la relación médico-paciente. Una segunda pregunta conduce a los detalles particulares de un individuo: ¿qué actividades ya no puede hacer? Con esta exploración es posible definir las capacidades perdidas importantes e interesantes para cada sujeto específico; por ejemplo, la catastrófica pérdida de la agudeza visual en un relojero o la imposibilidad de caminar grandes distancias para un campesino. Cuando se pierde alguna capacidad, el término empleado es abatimiento funcional, lo cual constituye en geriatría un síndrome que debe investigarse y una alerta como manifestación inespecífica de enfermedad. El abatimiento funcional puede ser agudo o relacionarse con una enfermedad manifiesta, o bien constituir un conjunto de enfermedades recientes o crónicas, caso en el cual es muy probable que varios problemas causen la incapacidad. En cualquier caso, las probabilidades de ayudar y aliviar son reales, por lo que una queja funcional nunca debe pasarse por alto ni atribuirse tan sólo al envejecimiento.

++

Abatimiento funcional agudo

++

El abatimiento funcional agudo que no parece tener una explicación obvia, como una enfermedad cerebrovascular, una fractura, etc., se considera en medicina geriátrica una manifestación inespecífica de enfermedad y es ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.