Skip to Main Content

++

Introducción

++

El cáncer de próstata es la segunda neoplasia más frecuente en el varón mayor de 50 años, sólo superada por los casos de cáncer de piel, y es la tercera causa de muerte, sólo después de las muertes consecutivas al cáncer de pulmón y colon. Algunas series de necropsias han mostrado pequeños focos de carcinoma prostático en 29% en los varones de 30 a 40 años de edad y 64% en los de 60 a 70 años de edad.

++

En México, 65% de los cánceres de próstata se diagnostica en sujetos mayores de 65 años. Entre los años de 1996 y 2005, los cánceres de próstata pasaron de 295 a 4 887 casos, respectivamente, y la mortalidad por esta tumoración entre los años 1998 y 2005 ascendió de 11.4 a 18.6 por cada 100 000 varones mayores a 25 años. Se espera que en el año 2012 se realicen 10 462 diagnósticos histopatológicos de esta enfermedad en México. Afortunadamente, todos los datos estadísticos indican que el cáncer de próstata produce mayor morbilidad que mortalidad por causa directa de la enfermedad.

++

Etiopatogenia

++

Las causas del cáncer de próstata aún no se han establecido con exactitud; hasta ahora sólo es posible reconocer factores que predisponen al desarrollo de la enfermedad, como el tabaquismo, las infecciones virales de transmisión sexual y el contacto con cadmio y fertilizantes; el factor genético se observa en casi 20% de los sujetos que desarrollan la enfermedad y en los últimos años se ha concedido una gran importancia al factor dietético, ya que se ha observado un mayor índice de esta neoplasia en varones que consumen grandes cantidad de grasas de origen animal y carnes rojas preparadas al carbón. Otros factores que se han mencionado son el bajo consumo de vitamina E, selenio e isoflavonoides. Se ha propuesto también que el riesgo de padecer cáncer de próstata es inversamente proporcional al tiempo de exposición al sol, ya que los rayos solares pueden tener un efecto protector contra el desarrollo de cáncer de próstata clínico, debido a un incremento de los niveles de vitamina D.

++

Es necesario puntualizar que el cáncer de próstata es una neoplasia dependiente de hormona y que es necesaria la presencia de testosterona en el entorno del tejido prostático para que ésta se convierta en dihidrotestosterona por acción de la enzima 5-α-reductasa, cuyo efecto biológico es más potente. Los hombres que han perdido la actividad testicular antes de la pubertad o que tienen deficiencia congénita de la enzima 5-α-reductasa no desarrollan cáncer de próstata. A pesar de que las concentraciones séricas de testosterona declinan después de los 50 años de edad en forma paulatina, el efecto de esta hormona se puede potenciar probablemente debido al incremento del número de sus receptores situados en la membrana celular prostática; esto se debe quizá a un efecto estrogénico “facilitador” en el tejido prostático.

++

Hasta ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.