Skip to Main Content

++

Introducción

++

Los viejos del mañana somos nosotros mismos.

El envejecimiento es asunto de todos.

++

El fenómeno del envejecimiento, también denominado encanecimiento mundial, es global y tiene importantes repercusiones socioeconómicas y humanas. Los países jóvenes y en desarrollo no escapan de esta transición demográfica, y México ocupa el séptimo lugar entre los países de envejecimiento acelerado, lo cual significa que además de los problemas de los jóvenes y la pobreza, enfrenta las consecuencias del envejecimiento. En el censo del año 2000, la población mexicana de más de 60 años llegó a 7.24%, lo que corrobora un muy sensible aumento del número de personas envejecidas y una plena transición demográfica y epidemiológica que impondrá nuevos retos de atención social ya que el conteo parcial posterior ya registra más de 8%.

++

El registro de pacientes hospitalizados en el servicio de geriatría del Hospital Lic. Adolfo López Mateos, del ISSSTE, desde 1986, revela que en los primeros años el promedio de edad era de 75 años, con algunos octogenarios; después se incrementó, de modo que cada vez se atendía a más octogenarios, en ocasiones a algunas personas de 90 años e incluso se atendió a un centenario que causó sensación y asombro. En la actualidad, los pacientes menores de 75 años son escasos, los de 80 y 90 años muchos (y en la lista suele encontrarse a un centenario). Esto demuestra que cada vez hay más personas envejecidas y éstas son más viejas.

++

Esta aparente pequeña cantidad de viejos consume 30% y más de los presupuestos de seguridad social en pensiones y jubilaciones (por esa razón, las instituciones de seguridad social se han colapsado económicamente y se buscan esquemas novedosos de financiamiento), que ya se ha aceptado que son insuficientes. También consumen 30% del presupuesto de salud y ocupan hasta 60% de las camas de hospital; en las clínicas de primer contacto, el número de pacientes envejecidos que solicitan servicios pueden fluctuar entre 40 y 80% e, infortunadamente, tampoco se ha conseguido salud ni calidad de vida.

++

Algunas instituciones como el ISSSTE enfrentan un problema aún más grave, puesto que hasta 29% de sus afiliados está constituido por viejos al estar incluidos los familiares directos que también tienen derecho a los servicios. Asimismo, esta institución tiene al grupo de los llamados “jubilados jóvenes” (de 45 a 60 años) que, si bien de menos edad, desde el punto de vista psicosocial y de salud se comportan como viejos. Puesto que el grueso de la demografía institucional se compone de individuos de 40 a 49 años, se vislumbra que gran cantidad de personas necesitará servicios y atención aún no previstos.

++

La sociedad entera está inmersa en mitos y creencias respecto del envejecimiento, pero la segregación, la pobreza y el derrotismo son una realidad. Basta ejemplificar con los múltiples eufemismos con los que se alude a la vejez (adulto mayor, tercera edad, ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.