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INTRODUCCIÓN

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La glándula tiroides sintetiza las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), aminoácidos que contienen yodo y que regulan el índice metabólico del organismo. Es necesario que haya cifras adecuadas de hormona tiroidea en lactantes para el desarrollo normal del sistema nervioso central (CNS), en niños para el crecimiento y maduración esqueléticos normales, y en adultos para la función normal de múltiples sistemas orgánicos. La alteración de la glándula tiroides es uno de los trastornos endocrinos más comunes encontrados en la práctica clínica. Aunque las cifras anormalmente altas o bajas de hormonas tiroideas pueden ser toleradas por largos periodos, por lo general hay síntomas y signos de trastorno tiroideo evidente.

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ESTRUCTURA Y FUNCIÓN NORMALES

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ANATOMÍA

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La glándula tiroides normal es una estructura firme, lisa y de color marrón rojizo que consiste en dos lóbulos laterales que se conectan por un istmo central (figura 20-1). Un lóbulo piramidal de tamaño variable puede extenderse hacia arriba a partir del istmo. El peso normal de la tiroides es de 30-40 g; está rodeada por una cápsula fibrosa adherente de la cual se extienden múltiples proyecciones fibrosas que entran de manera profunda en su estructura, dividiéndola en muchos lóbulos pequeños. La tiroides está muy vascularizada y tiene una de las tasas más elevadas de flujo sanguíneo por gramo de tejido respecto de todos los demás órganos.

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FIGURA 20–1

Tiroides humana. (Redibujada, con autorización, de Barret KE et al., eds. Ganong’s Review of Medical Physiology, 24a ed. McGraw-Hill, 2012.)

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HISTOLOGÍA

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Desde el punto de vista histológico, la glándula tiroides consiste en muchos ácinos que se denominan folículos, rodeados, cada uno de ellos, por capilares y estroma. Cada folículo es de forma irregular o esférico, está recubierto con una sola capa de células epiteliales cuboidales y está lleno de coloide, un material proteináceo formado por tiroglobulina y hormonas tiroideas almacenadas. Cuando la glándula está inactiva, los folículos son grandes, las células de revestimiento son planas y el coloide es abundante. Cuando la glándula está activa, los folículos son pequeños, las células de revestimiento son cuboidales o columnares, el coloide es escaso y sus bordes son ondulados, formando lagunas de resorción (figura 20-2). Dispersas entre los folículos se encuentran células parafoliculares (células C), que excretan calcitonina, una hormona que inhibe la resorción ósea y reduce el nivel plasmático de calcio (véase capítulo 17).

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FIGURA 20–2

Histología normal y anormal de la tiroides. (Redibujada, con autorización, de Barrett KE et al., eds. Ganong’s Review of Medical Physiology, 24a ed. McGraw-Hill, 2012; Chandrasoma P et al., eds. Concise Pathology, 3a ed. Publicada originalmente por Appleton & Lange. Copyright © The McGraw-Hill Companies, Inc.; Gardner DG ...

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