Skip to Main Content

++

Introducción

++

La práctica clínica cotidiana se fundamenta en la evaluación de enfermos que presentan síntomas. Mediante la exploración, se buscan signos para llegar a un diagnóstico clínico; sin embargo, muchas veces se trata de datos subjetivos, que tienden a ser imprecisos. Por ello, son necesarios los estudios paraclínicos (laboratorio, histopatológicos y de gabinete), para tener mejor certeza diagnóstica y ayudar a la toma de decisiones en el estudio o la terapéutica de los enfermos.

++

Por otra parte, con el avance de la tecnología médica, en ocasiones el clínico se enfrenta a un dilema cuando utiliza algún estudio paraclínico o interpreta algún estudio de prueba diagnóstica. En los siguientes párrafos se describen los principales aspectos de la estructura e interpretación de este tipo de diseño.

++

¿Qué es un estudio de prueba diagnóstica?

++

Se trata de un estudio transversal y comparativo, cuyo objetivo es la validación de una prueba diagnóstica (en otras palabras, la capacidad de una prueba para discriminar entre la presencia o ausencia del fenómeno de interés, casi siempre de una enfermedad).

++

¿A quiénes se puede aplicar este tipo de estudios?

++

Estas pruebas se aplican a sujetos con la enfermedad o sospecha de ésta, con otro diagnóstico diferencial o sanos.

++

¿Cómo saber si los resultados de una prueba diagnóstica tienen validez?

++

Lo más importante para determinar la validez de los resultados es la comparación con otra prueba. Lo ideal es que sea con el estándar de referencia (este estándar es lo más cercano a la verdad; es decir, se trata de un conjunto de criterios que establecen en forma definitiva la presencia o ausencia del fenómeno de interés, como un estudio histopatológico). Esta comparación debe ser ciega e independiente.

++

Otro aspecto importante es la población en estudio. Los sujetos sometidos a una prueba diagnóstica deben abarcar todo el espectro de la enfermedad, de tal forma que el grupo en estudio tenga pacientes en diferentes etapas de la enfermedad. Por ejemplo, las concentraciones de glucosa por arriba de 126 mg/100 ml permiten sospechar que un enfermo tiene diabetes; los extremos serían los siguientes (compensado y descompensado): un enfermo que se presenta a la consulta externa con glucemias de 140 mg/100 ml y con síntomas de diabetes, y otro que se presenta al servicio de urgencias con deshidratación y glucemias de 600 mg/100 ml tienen diabetes; la cifra de más de 126 mg/100 ml permitió clasificarlos como diabéticos.

++

¿Cómo se interpretan los resultados de las pruebas diagnósticas?

++

Los resultados de una prueba diagnóstica pueden ser dicotómicos: enfermedad presente o ausente. Para esto, se utiliza una tabla básica de 2 × 2 (cuadro 13-1).

++
Table Graphic Jump Location
Cuadro 13-1.

Tabla básica de 2 × 2.

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.