Skip to Main Content

++

Introducción

++

Los virus se clasifican en más de 60 familias, según el tipo de ácido nucleico que contengan, de la información que albergue su genoma y de la cantidad y tipo de genes que presente. Entre estas familias, al menos 20 infectan a los seres humanos. El agente causal del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) es un retrovirus que se conoce como virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) perteneciente a la familia Retroviridae y al género Lentivirus.

Luc Montagnier identificó por primera vez el VIH en Francia en 1983; éste es un virus con genoma RNA que induce infección celular crónica por la conversión de su ácido ribonucleico (RNA, ribonucleic acid) a ácido desoxirribonucleico (DNA, deoxyribonucleic acid) proviral, que se integra en el genoma de la célula infectada e induce daño progresivo al sistema inmune del huésped. La infección por este lentivirus se caracteriza por una progresión lenta, con largos periodos de latencia clínica, seguido por la aparición de signos y síntomas graduales como fiebre, linfadenopatía, enfermedades oportunistas, síndrome de desgaste, enfermedades oncológicas y crónicas degenerativas.

Una de las principales características del VIH es su variabilidad genética, que muestra durante su evolución la transmisión de fragmentos genómicos de virus de simio al ser humano y que han dado origen a varios tipos, subtipos, variantes y múltiples formas recombinantes.

Otro factor que participa en la variabilidad genética es la alta tasa de mutación del genoma del virus, dada por la enzima transcriptasa inversa. Esta enzima carece de actividad exonucleasa en el proceso de replicación y genera 3 × 10−5 mutaciones por nucleótido por ciclo y una producción de 1010 partículas virales por día. Considerando estas dos variables, se calcula que en promedio pueden generarse 3 × 109 mutaciones por día en la población viral de cada persona que vive con VIH. La mayoría de las mutaciones que se generan en las variantes tienen poco o nulo efecto en la función viral o en la capacidad de replicación, e incluso otras pueden ser letales para el virus. Sin embargo, cuando estas mutaciones se ubican en sitios genómicos clave, por ejemplo, en genes de las enzimas virales, afectan la capacidad del virus o pueden conferir resistencia a uno o varios antirretrovirales.

Otro factor que contribuye a la diversidad genética es la recombinación de las dos cadenas de RNA, que constituye una parte intrínseca del ciclo normal de replicación viral y puede mediar la reparación de genomas virales defectuosos, incrementar la diversidad viral o acelerar la propagación de mutaciones benéficas entre las cuasiespecies virales.

La variabilidad genética impacta en la pandemia del VIH a través del diagnóstico, patogénesis, progresión y transmisión de la enfermedad, cuantificación de la carga viral, el manejo clínico, la respuesta al tratamiento antirretroviral y en el diseño de una vacuna.

++

Historia natural de la enfermedad

++

Los diferentes estados clínicos de la infección por VIH son producto de alteraciones en el ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.