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INTRODUCCIÓN

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En cierto sentido, la patogenicidad es como un oficio altamente calificado y sólo una pequeñísima minoría de todas las incontables toneladas de microbios de la Tierra se ha involucrado en la misma en alguna ocasión; la mayoría de las bacterias están ocupadas con sus propios asuntos, curioseando y reciclando el resto de la vida. De hecho, con frecuencia me parece que la patogenicidad es una especie de accidente biológico en el que las señales se descaminan por parte del microbio o se malinterpretan por parte del hospedador.

Lewis Thomas, La medusa y el caracol

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Las palabras citadas hacen alusión a todos los microorganismos y enfermedades infecciosas, pero son muy apropiadas para aquellas provocadas por bacterias. En el capítulo anterior, aprendimos de su impactante diversidad y adaptabilidad posibilitadas por su simplicidad, velocidad y robustos mecanismos de intercambio genético. Cuando se empezaron a utilizar los antibióticos a mediados del siglo pasado, se supuso que era el final de las bacterias. ¡Qué equivocados estábamos! A excepción de aquellos evitados por medio de la inmunización, los patógenos bacterianos ocupan una posición tan prominente como en cualquier otro momento desde la implementación generalizada de medidas de salud pública hace un siglo. Los principales responsables de esto son la emergencia de patógenos nuevos, así como la resistencia de los ya conocidos a los agentes antimicrobianos desarrollados en la “carrera armamentista” en su contra. Staphylococcus aureus, el “campeón eterno” de los patógenos, sigue siendo una causa de enfermedad igual de importante y de desconcertante en la actualidad que cuando sir Alexander Ogston lo observó en las heridas de sus pacientes quirúrgicos en el decenio de 1880-1889.

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El presente capítulo explica los mecanismos básicos que utilizan las bacterias para producir enfermedades. El propósito es ofrecer una base para explicar la forma en que utilizan estos mecanismos los patógenos bacterianos que se presentan en los capítulos 24 a 41. Antes de comenzar, vale la pena especificar algunas definiciones:

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  • Patogenicidad. La capacidad de cualquier especie bacteriana para ocasionar enfermedades en un hospedador humano susceptible.

    Patógeno(a). Especie bacteriana capaz de ocasionar dichas enfermedades al presentarse circunstancias favorables (para el organismo).

    Virulencia. Término que presume patogenicidad pero que permite la expresión de grados de baja a extremadamente elevada, por ejemplo:

    • Baja virulencia. Streptococcus salivarius se encuentra universalmente presente en la flora bucofaríngea de los humanos. Por sí mismo, parece incapaz de producir enfermedad pero, si durante una bacteriemia transitoria llega a situarse en una válvula cardiaca dañada, puede depositarse en la misma y ocasionar una destrucción lenta pero continua.

    • Moderada virulencia. Escherichia coli se encuentra universalmente dentro del colon, pero su desplazamiento a otras localizaciones, como a tejidos adyacentes o la vejiga urinaria, regularmente ocasiona infecciones agudas.

    • Alta virulencia. Bordetella pertussis, la causa de la tos ferina, no se encuentra en la flora residente, pero si aparece es altamente infecciosa y ocasiona enfermedad en casi toda persona no inmune con la que ...

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