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INTRODUCCIÓN

Las pruebas de neuroimágenes ayudan en la determinación tanto de la localización como del diagnóstico. Las principales pruebas neurodiagnósticas son: estudios de neuroimágenes, análisis del líquido cefalorraquídeo (CSF, cerebrospinal fluid), electroencefalograma (EEG, electroencephalography) y electromiografía/estudios de conducción nerviosa (EMG/NCS, electromyography/nerve conduction studies). El EEG se comenta en el contexto del diagnóstico de convulsiones y epilepsia (capítulo 18) y la EMG/NCS en el diagnóstico de enfermedad neuromuscular (los principios se presentan en el capítulo 15, y el uso clínico, en los capítulos 16 y 17, y 27, 28, 29 y 30). Los estudios de neuroimágenes y el análisis de líquido cefalorraquídeo se comentan en todo el libro, pero aquí se proporciona una introducción a su uso e interpretación.

ESTUDIOS DE NEUROIMÁGENES EN LA PRÁCTICA CLÍNICA

Los estudios de neuroimágenes permiten visualizar las estructuras del neuroeje, y se usan como una extensión del examen neurológico. Si los síntomas y signos de un paciente se localizan en una parte particular del neuroeje, los estudios de neuroimágenes de esa región pueden proporcionar información adicional acerca del proceso patológico subyacente. En los capítulos de la parte II de este libro basados en enfermedad se comenta cuándo deben obtenerse estudios de neuroimágenes respecto a síntomas y padecimientos particulares, y cómo pueden ayudar en el diagnóstico de diversas enfermedades neurológicas.

En la práctica clínica, en muchos pacientes se han realizado estudios de neuroimágenes antes de que un neurólogo los haya evaluado, y algunos pacientes pueden remitirse para evaluación neurológica debido a hallazgos en estudios de neuroimágenes más que en hallazgos clínicos. En esos escenarios, parte del proceso de razonamiento clínico es la interpretación de los estudios de neuroimágenes en el contexto de los datos clínicos: ¿los hallazgos en los estudios de neuroimágenes se correlacionan con la presentación clínica del paciente? ¿Hay aspectos de la presentación clínica del paciente que no tienen una correlación con estudios de neuroimágenes? ¿Hay hallazgos incidentales que no se relacionan con la presentación actual del paciente pero que requieren más evaluación o vigilancia clínica y radiográfica longitudinal? Independientemente de si los estudios de neuroimágenes se obtienen y revisan antes de la evaluación, o en el proceso de evaluación de un paciente, siempre se deben interpretar en el contexto del interrogatorio y examen físico del paciente a fin de evitar interpretación errónea/excesiva/insuficiente de los hallazgos radiográficos.

Las piedras angulares de los estudios de neuroimágenes del sistema nervioso son la tomografía computarizada (CT, computed tomograpy) y las imágenes por resonancia magnética (MRI, magnetic resonance imaging), ambas pueden realizarse con medio de contraste intravenoso o sin él, y pueden usarse en la evaluación de los vasos cerebrales (angiografía con CT [CTA, CT angiography] y venografía con CT [CTV, CT venography]; angiografía con MR [MRA, MR angiography] y venografía con MR [MRV, MR venography]). Las técnicas radiográficas más especializadas que ...

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