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INTRODUCCIÓN

Según la Organización Mundial de la Salud, un evento vascular cerebral (EVC) se define como un síndrome clínico de inicio súbito caracterizado por déficit cerebral focal o global que dura más de 24 h y cuyo origen se presume vascular.

En términos patológicos se distinguen tres tipos: isquémico (80%), por hemorragia intracerebral (15%) y por hemorragia subaracnoidea (5%).

Aunque el ataque isquémico transitorio (AIT) difiere del EVC en cuanto a su duración (el primero persiste por menos de 24 h), en la práctica deben tratarse de la misma manera.

ISQUEMIA CEREBRAL AGUDA

La isquemia cerebral aguda es una alteración tratable que requiere atención inmediata. Alrededor de 50% de los EVC isquémicos se debe a enfermedad aterotrombótica de las arterias extracraneales o con menos frecuencia de las intracraneales. Cerca de 20% proviene de émbolos cardiacos; 25% se considera infartos lacunares tal vez secundarios a oclusión de una de las ramas perforantes profundas de las arterias cerebrales. Otras causas raras incluyen vasculitis y disección aórtica.

Debe tomarse en cuenta que en ancianos el EVC puede tener más de una causa, como fibrilación auricular con estenosis carotídea; también es posible que la causa no se identifique a pesar de la investigación diagnóstica exhaustiva.

El EVC es la cuarta causa de muerte en México, precedida por la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), las cardiopatías isquémicas y la cirrosis. Es la primera causa de incapacidad permanente en el adulto, la segunda de demencia y la tercera de muerte en los países industrializados.

El EVC es una alteración frecuente y devastadora que ocasiona la muerte en un tercio de los pacientes durante los seis meses que siguen al evento y deja a otro tercio incapacitado de por vida; se estima que sólo 1.8 a 2.5% de quienes sufren un EVC agudo recibe alteplasa (rt-PA).

La muerte temprana después de un EVC se debe a complicaciones cerebrales (efecto de masa, disrupción de centros vitales); las muertes posteriores son ocasionadas por dependencia, embolia o infección. Cerca de 30% de los pacientes muere alrededor de un año después del evento. La mortalidad a un mes varía desde 2.5% si se trata de un infarto lacunar hasta 78% cuando el infarto abarca todo un hemisferio cerebral.

Los factores de riesgo vascular comprenden edad, tabaquismo, DM2, obesidad, hipertensión arterial sistémica (HAS), fibrilación auricular, enfermedad valvular y agujero oval.

Cuadro clínico

Casi todos los EVC se caracterizan por inicio abrupto de déficit neurológico focal; sin embargo, en algunos pacientes este déficit puede instaurarse de manera gradual. Las características más comunes incluyen disartria, disfasia, hemianopsia, debilidad, disminución de la sensibilidad y negligencia según el área cerebral afectada (cuadro 74-1). La gran mayoría de los pacientes se encuentra consciente, a excepción de algunos en los que la circulación posterior ...

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