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Introducción

Tener buena salud es diferente de solamente no estar enfermo.

SÉNECA

Adquiere en la juventud aquello que puede remediar los achaques de la vejez.

Aprende a preservar tu salud y tendrás más éxito en huir de los médicos.

LEONARDO DA VINCI

Todos los sistemas de salud apuestan lo mejor a la medicina preventiva. Aunque no hay institución ni persona dedicada a la salud que no proponga la prevención, infortunadamente es la parte de la sanidad que aún no cristaliza; se hacen grandes esfuerzos, pero carecen de la penetración cultural que los fortalezca. Pareciera que el ahogo generado por los modelos curativos todavía rebasa a los esfuerzos preventivos. Es grande la controversia entre invertir mucho en asuntos preventivos y descuidar otros curativos no menos importantes (p. ej., la cura del cáncer o los problemas degenerativos). Al parecer no hay manera de priorizar y ambas propuestas deben atenderse y entrelazarse.

En el caso del envejecimiento es peor aún, ya que suele creerse que no hay posibilidades preventivas y se adopta una actitud derrotista. No fue sino hasta fecha reciente cuando, ante la evidencia del crecimiento de la población envejecida y su enorme consumo de servicios de salud con resultados muy deficientes, se vislumbró en el horizonte la alternativa de envejecer en mejores condiciones y resurgir en un grupo con mejor calidad de vida, aun para los ya envejecidos, tras afrontar la incapacidad acumulada que resulta de vivir años de enfermedades.

Este modelo de envejecer con incapacidad y calidad de vida deficiente indica que existen fallas en el sistema de salud y seguridad social, por lo cual se buscan paradigmas que lleven al ideal del envejecimiento exitoso.

El primer planteamiento es el de la comprensión de la morbilidad, luego de asumir que la expectativa de vida máxima es finita y más o menos fija (115 a 130 años). Si se ha conseguido vivir más años gracias a la evolución de la sociedad y sus sistemas, se aspira a un patrón de vida en el cual el vigor y la salud duren el mayor tiempo posible antes de un periodo terminal corto de declinación y enfermedad. Hoy en día se experimenta un periodo de unos 20 años de enfermedad, incapacidad y, desde luego, sufrimiento, así como costos sociales y sanitarios elevados antes de morir; el objetivo es posponer lo más posible la aparición de la enfermedad o la incapacidad.

Los esfuerzos preventivos para un buen envejecimiento, o envejecimiento exitoso, deben plantearse a través de la geroprofilaxis, esto es, aplicar la mayor cantidad de medidas preventivas posibles que permitan disminuir la vulnerabilidad acumulada por los riesgos genéticos, el estilo de vida y las enfermedades. Por ello, tales medidas deben definirse y llevarse a cabo quizá desde temprana edad. Por ejemplo, los niños de una familia con cargas genéticas de diabetes mellitus deben ...

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