Skip to Main Content

INTRODUCCIÓN

La comprensión de la anatomía de la pelvis y la pared abdominal inferior femeninas es indispensable para la práctica obstétrica. Aunque lo normal es que existan relaciones consistentes entre estas estructuras, puede haber una notoria variación en las estructuras anatómicas de cada mujer. Esto es en especial válido para los principales nervios y vasos sanguíneos.

PARED ABDOMINAL ANTERIOR

Piel, capa subcutánea y aponeurosis

La pared abdominal anterior se limita a las vísceras abdominales, se distiende para alojar al útero en crecimiento y provee acceso quirúrgico a los órganos reproductores internos. Así, se requiere un conocimiento amplio de las capas de esta estructura para el acceso quirúrgico a la cavidad peritoneal.

Las líneas de Langer describen la orientación de las fibras de la dermis en la piel. En la pared abdominal anterior, dichas líneas se disponen de manera transversa. Como resultado, las incisiones cutáneas verticales crean una mayor tensión lateral y, por tanto, en general dan lugar a cicatrices más anchas. En contraste, las incisiones transversas inferiores, como la de Pfannenstiel, siguen a las líneas de Langer y brindan mejores resultados estéticos.

La capa subcutánea puede dividirse en una capa superficial, llamada fascia de Camper, la cual es adiposa de modo predominante, y una más profunda y membranosa, la aponeurosis de Scarpa. La fascia de Camper continúa hasta el perineo para proporcionar sustancia adiposa al monte de Venus y labios mayores, y luego combinarse con la grasa de la fosa isquioanal. La fascia de Scarpa continúa en sentido inferior hasta el perineo como la fascia de Colles (pág. 22). Como resultado, la infección perineal o la hemorragia superficial a la fascia de Colles tiene la capacidad de extenderse hacia arriba hasta afectar las capas superficiales de la pared abdominal.

Debajo de la capa subcutánea, los músculos de la pared abdominal anterior consisten en el músculo recto del abdomen en la línea media, piramidal, oblicuos externos, oblicuos internos y transversal del abdomen, que se extiende a través de toda la pared (fig. 2-1). Las aponeurosis fibrosas de los tres últimos músculos forman la aponeurosis primaria de la pared abdominal anterior. Éstas se fusionan en la línea media, en la línea alba, que en condiciones normales mide 10 a 15 mm de ancho debajo del ombligo (Beer, 2009). Una separación más amplia de lo normal refleja diastasis de recto o hernia.

FIGURA 2-1.

Anatomía de la pared abdominal anterior. (Tomada con autorización a partir de Corton, 2012.)

Estas tres aponeurosis también cubren el músculo recto del abdomen como la fascia del recto. La estructura de esta vaina varía por arriba y por debajo de un umbral ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.