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INTRODUCCIÓN

Las técnicas disponibles usadas para predecir el bienestar fetal se enfocan en los hallazgos biofísicos fetales, que incluyen frecuencia cardiaca, movimiento, respiración y producción de líquido amniótico. Estos hallazgos se emplean para realizar la vigilancia fetal anterior al parto a fin de alcanzar los objetivos señalados por el American College of Obstetricians and Gynecologists y la American Academy of Pediatrics (2012), que incluyen la prevención de la muerte fetal y la omisión de las intervenciones innecesarias. En la mayoría de los casos, un resultado negativo, es decir, normal, es muy tranquilizador, ya que son raras las muertes fetales en la semana siguiente a un resultado normal. En realidad, los valores predictivos negativos (una prueba negativa verdadera) para la mayor parte de las pruebas descritas son de 99.8% o mayores. En contraste, los cálculos de valores predictivos positivos (prueba positiva verdadera) para resultados anormales en la prueba son bajos, con variación de 10 a 40%. Un dato importante es que el uso difundido de la vigilancia fetal antes del parto se basa sobre todo en evidencia circunstancial, dado que no se han realizado estudios clínicos aleatorizados definitivos (Grivell, 2012; Hofmeyr, 2012).

MOVIMIENTOS FETALES

La actividad fetal pasiva sin estímulo comienza a partir de la séptima semana de la gestación y se torna más compleja y coordinada hacia el final del embarazo (Vindla, 1995). De hecho, desde la octava semana después de la fecha de la última menstruación los movimientos corporales del feto nunca faltan por lapsos mayores de 13 min (DeVries, 1985). Entre las 20 y 30 semanas, los movimientos generales del cuerpo se perciben organizados y el feto comienza a mostrar ciclos de reposo y actividad (Sorokin, 1982). La maduración de los movimientos fetales continúa hasta cerca de las 36 semanas, cuando se establecen los estados conductuales en la mayoría de los fetos normales. Nijhuis et al. (1982) describieron cuatro estados conductuales:

  • El estado 1F es de reposo (sueño tranquilo) con una banda oscilatoria angosta de la frecuencia cardiaca fetal.

  • El estado 2F comprende movimientos corporales manifiestos y frecuentes, movimientos oculares continuos y oscilación más amplia de la frecuencia cardiaca fetal. Este estado es análogo al de los movimientos oculares rápidos (REM, rapid eye movement) o de sueño activo en el recién nacido.

  • El estado 3F incluye movimientos oculares continuos en ausencia de movimientos corporales y sin aceleraciones de la frecuencia cardiaca. No hay consenso en cuanto a la existencia de este estado (Pillai, 1990a).

  • El estado 4F comprende movimientos corporales vigorosos con movimientos oculares continuos y aceleraciones del latido fetal. Este estado corresponde al de la vigilia o el despertar de los lactantes.

Los fetos pasan gran parte de su tiempo en los estados 1F y 2F. Por ejemplo, a las 38 semanas, 75% del tiempo transcurre en estos dos estados. Tales estados conductuales, y en particular 1F y 2F que corresponden al sueño tranquilo y activo, han permitido organizar ...

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