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Definición

Neoplasia maligna que se origina en los melanocitos epidérmicos, dérmicos o del epitelio de mucosas. Afecta piel (90%), ojos (9%) y mucosas (1%), donde produce una neoformación pigmentada, plana o exofítica que es curable durante la etapa inicial, pero que sin tratamiento adecuado es de rápido avance y emite metástasis linfáticas y hematógenas que suscitan mortalidad alta.

Datos epidemiológicos

La distribución y el incremento mundiales no son uniformes. Australia y Nueva Zelanda son los países con la incidencia más alta (40-60 casos por 100 000 habitantes). En Estados Unidos la incidencia en pacientes caucásicos es de 1 en 39 para hombres y 1 en 58 para mujeres. En comparación, en los países latinoamericanos se reporta una incidencia baja, de 4.5 por 100 000 habitantes, mientras que en China y Japón la incidencia es de apenas 1 caso por 100 000 habitantes.

En Estados Unidos la incidencia ha aumentado 75% a partir de 1973 y 3.1% entre 1992 y 2004. Hoy día se calculan 9 710 muertes por año. Constituye 3% de las neoplasias malignas cutáneas y causa 65% de las muertes por cáncer.

En México ocupa el tercer lugar entre los cánceres de piel, con 14.1%. Afecta a todas las razas, pero es más común en caucásicos que en sujetos de raza negra, orientales o indios (originarios de la India). Afecta a ambos sexos, pero es un poco más frecuente en mujeres. Se registra de los 20 a 60 años de edad (promedio, 52), con predominio entre los 30 y 40 años y entre los 60 y 70 años de edad. Alrededor de 25% de los casos ocurre antes de los 40 años de edad, y es excepcional en niños. Afecta la boca en 0.1 a 8%. En el varón la ubicación más frecuente es el tronco, y en la mujer, las extremidades.

Etiopatogenia

No se conoce con precisión. Intervienen factores genéticos y ambientales. Puede comenzar en los melanocitos de la epidermis, la dermis o el epitelio de mucosas, así como a partir de un nevo displásico, congénito gigante o de unión, o de un lentigo maligno (cap. 123).

Parece haber predisposición genética. La frecuencia de melanoma familiar es de 8 a 12%. Se ha reconocido un antígeno común de melanoma en relación con HLA-A1. En el genoma humano se han localizado locus de susceptibilidad en los cromosomas 9p (9p21) y 10q26. Se ha sugerido que un gen en el cromosoma 9p muestra vínculo con las etapas tempranas de la transformación maligna, y que los cromosomas 1 y 6 se relacionan con las últimas etapas de avance de la neoplasia. Se trata de un gen supresor tumoral (CDKN2A) que codifica para una proteína inhibidora de cinasa. Existen mutaciones adicionales en los genes p16 (INK4a), BRAF y receptor de melanocortina 1 (MC1R). ...

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