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INTRODUCCIÓN

En el decenio de 1960 la medicina del deporte se transformó en una especialidad ortopédica dedicada a deportistas competitivos. En la actualidad, dicha rama se ocupa de la atención global de deportistas con muchos niveles de capacidad. Ha surgido cada vez con mayor frecuencia la atención de deportistas recreativos o aficionados, a la par de la que se ocupa de los profesionales. Además del aparato musculoesquelético, la atención incluye el cardiovascular y el pulmonar y también se orienta a técnicas de entrenamiento, nutrición y deporte de mujeres. El amplio rango de atención obliga a la participación de un grupo multidisciplinario médico que incluye entrenadores deportivos, fisioterapeutas, cardiólogos, neumólogos, cirujanos ortopedistas y médicos generales.

LESIONES DE LA RODILLA

Anatomía

Los huesos de la rodilla son las zonas distal del fémur y proximal de la tibia y la rótula. Los huesos están en su sitio gracias a ligamentos de sostén, la cápsula articular y meniscos que estabilizan la articulación.

A. Meniscos y cápsula articular

Los meniscos o cartílagos semilunares son discos fibrocartilaginosos en forma de C en la rodilla que absorben fuerzas de choque, permiten mayor congruencia entre las superficies articulares, mejoran la estabilidad articular y facilitan la distribución del líquido sinovial.

Los meniscos interno y externo (medial y lateral) generan una superficie cóncava en la que se articulan los cóndilos femorales convexos. De no haber meniscos, los cóndilos mencionados se articularían con los meniscos tibiales relativamente planos y no serían congruentes las superficies o carillas articulares; ello disminuiría el área de superficie de contacto e intensificaría la presión en el cartílago articular de la tibia y el fémur, lo cual originaría deterioro rápido de las superficies articulares. El menisco interno o medial está fijado firmemente a la cápsula articular en todo su borde periférico. El menisco externo o lateral está fijado a las cápsulas anterior y posterior, pero existe una región en sentido posteroexterno, en la cual la fijación no es totalmente firme (fig. 3-1). Por la razón anterior, el menisco medial tiene menor movilidad que el lateral y muestra mayor susceptibilidad a desgarrarse cuando queda atrapado entre los cóndilos femoral y tibial. El menisco lateral es mayor que el medial y soporta una fracción mayor de la presión compartimental lateral, que el medial en el compartimiento interno o medial.

Figura 3-1.

Meniscos interno y externo con sus ligamentos intermeniscales. Nota: el menisco externo no está unido a la región del tendón del poplíteo. (Reproducida con autorización de Scott WN: Ligament and Extensor Mechanism Injuries of the Knee: Diagnosis and Treatment. New York: Mosby-Year Book; 1991.)

B. Ligamentos

Dentro de la rodilla, el ligamento cruzado anterior (ACL) va del borde interno del cóndilo femoral lateral a su ...

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