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Introducción

COMPETENCIA

  • Relacionar las modificaciones de la presión intrapleural y de la vía respiratoria con las diferentes fases de la respiración.

Revisión de conceptos

Se considera que el aparato respiratorio está constituido por dos partes: un órgano encargado del intercambio gaseoso (los pulmones) y una bomba que lo ventila. La bomba está formada por la pared torácica, con su resistencia elástica; los músculos respiratorios, que aumentan o disminuyen el tamaño de la cavidad torácica; los centros cerebrales que controlan estos músculos, y las vías y nervios que conectan los centros cerebrales con los músculos.

El pulmón es una estructura elástica que colapsaría como un globo al liberar su aire sin las fuerzas para mantenerlo distendido. Además, entre el pulmón y las paredes de la caja torácica no hay uniones, excepto la zona hiliar, que está suspendida del mediastino. Así, el pulmón flota literalmente en la cavidad torácica rodeado por una capa muy fina de líquido pleural que lubrica sus movimientos. El bombeo continuo de este líquido hacia los linfáticos mantiene una pequeña succión entre las superficies visceral y parietal de la pleura, de manera que los dos pulmones se sujetan a la pared torácica como si estuvieran pegados a ella, como dos piezas de vidrio mojadas se resisten a ser alejadas, excepto porque pueden deslizarse con libertad mientras el tórax se expande y se contrae.

La presión pleural es la que se crea en el estrecho espacio comprendido entre las dos hojas de la pleura pulmonar. En condiciones normales, la succión produce presión negativa. Al comienzo de la inspiración, la presión pleural normal se aproxima a –5 cm de agua (cmH2O), que es el grado de succión preciso para mantener los pulmones abiertos en su posición de reposo. Durante la inspiración normal, la expansión de la caja torácica tira de la superficie de los pulmones con una fuerza mayor y crea una presión aún más negativa, del orden de –7.5 cmH2O.

La inspiración es un proceso activo que se produce por la contracción de los músculos de la inspiración, lo que aumenta el volumen intratorácico. Al iniciarse la inspiración, la presión intrapleural se torna más negativa y los pulmones se expanden más; la presión en las vías respiratorias también se vuelve negativa y el aire fluye hacia los pulmones. La contracción del diafragma produce 75% del cambio de volumen intratorácico durante la inspiración tranquila. La distancia en que este músculo se desplaza durante la inspiración varía de 1.5 hasta 7 cm en la inspiración profunda. Los otros importantes músculos de la inspiración son los intercostales externos, que corren en dirección oblicua hacia abajo y hacia afuera de una costilla a otra, y al contraerse aumentan hasta 20% el diámetro anteroposterior del tórax. Los músculos escalenos, serratos anteriores y esternocleidomastoideo del cuello son accesorios de la inspiración que elevan la ...

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