Skip to Main Content

1. Terapia intensiva pediátrica

Con el capítulo presente, se inician los capítulos correspondientes a la terapia intensiva pediátrica, por lo que resulta pertinente definir conceptos como: ¿qué se entiende por un intensivista pediatra y qué es la terapia intensiva pediátrica?1

La unidad de terapia intensiva pediátrica (UTIP) es una instalación médica de diseño específico para los pacientes pediátricos que requieren cuidados posoperatorios específicos sea a raíz de una cirugía electiva o de urgencia, y para pacientes con datos de choque, traumatismo o de alguna otra afección que amenace la vida, o que requieran observación y vigilancia estrecha para mejorar su sobrevida, pronóstico y reducir la frecuencia de complicaciones. Una unidad de terapia intensiva debe contar con tecnología de vanguardia que contribuya a predecir y anticipar acontecimientos letales, así como a guiar la terapéutica de diferentes enfermedades y apoyar su tratamiento, con recursos diferentes a los disponibles en una sala de pediatría.1

Intensivista pediatra

En un artículo publicado en la revista Pediatrics en 2004, el Dr. Randolph especifica que un intensivista pediatra puede ser un médico que abarque lo siguiente: a) un pediatra con subespecialidad en cuidados críticos y con certificación; b) un anestesiólogo pediatra con certificación; c) un cirujano pediatra con entrenamiento en cuidados críticos.1 En México, en la actualidad, un intensivista pediatra es un pediatra graduado en una subespecialidad de cuidados críticos pediátricos y certificada por el Consejo Nacional de Pediatría, sección terapia intensiva, subespecialidad que requiere dos años de entrenamiento.

Niveles de terapia intensiva pediátrica

Es relevante considerar: cuando se alude a una terapia intensiva, debe quedar implícito que el paciente pediátrico que reciba la misma a su ingreso estará en una situación ventajosa si se lo compara con aquel que ingresa en una sala de pediatría. De tal manera, resulta primordial la necesidad de contar con hospitales que dispongan de servicios capaces de administrar terapias intensivas. Con base en esta necesidad, la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la sección de pediatría de la Sociedad de Medicina de Cuidados Críticos (SCCM) presentaron las directrices para establecer los diferentes niveles de las terapias. Así, en 1993, se publican en la revista Pediatrics las guías que clasifican a las terapias en niveles 1, 2 y 3, de acuerdo con la complejidad de los servicios prestados. Tales niveles son los que siguen:1-2

Nivel I: debe reunir las características siguientes: a) un director médico certificado en cuidados intensivos; b) los subespecialistas siguientes siempre disponibles en la primera hora (sin excepciones): un intensivista pediatra, un anestesiólogo pediatra, un cirujano pediatra, un cirujano cardiovascular, un cardiólogo pediatra, un hematólogo/oncólogo pediatra, un nefrólogo pediatra y un neonatólogo; c) hemodiálisis o hemofiltración continua disponibles; d) un sistema y equipo de transporte intensivo; e) un terapeuta respiratorio con asignación principal a la UCIP; f) enfermeras dedicadas a la UCIP; g) más de dos ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.