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Guía de prevención y recomendaciones generales1

  • Se recomienda la lactancia materna hasta el sexto mes de vida. Además de aportar ventajas nutricionales y psicológicas, estimula un correcto crecimiento y desarrollo del aparato estomatognático.

  • El uso de biberón está justificado, en caso de que la lactancia materna no sea efectiva o de que se introduzca una fórmula adaptada. No debe agregarse azúcar o miel a los alimentos y se recomienda el retiro del biberón a partir del año de edad.

  • No es recomendable la práctica de succión no nutritiva, chupones, dedo, pacificadores, debido a que se relacionan con hábitos nocivos que causan alteraciones en dientes y maxilar y son fuente de infecciones.

Caries temprana de la infancia2

  • Es una enfermedad infectocontagiosa multifactorial que se caracteriza por la desmineralización de los tejidos duros del diente y afecta a 90% de la población infantil. Se relaciona con el uso prolongado de alimentación por biberón o leche materna.

  • La caries temprana de la infancia (CTI), antes conocida como “síndrome de biberón”, es la presencia de uno o más dientes cariados, perdidos u obturados antes de los seis años de edad.

  • Streptococcus mutans es la principal bacteria causante de la caries y forma parte de la flora bucal común. Es altamente transmisible y coloniza la boca por medio del contacto con saliva infectada.

  • Las consecuencias de la CTI son: dolor intenso, infecciones óseas, maxilares, desarrollo físico tardío, ausentismo escolar, disminución de la capacidad de aprendizaje, retraso de lenguaje, dificultad masticatoria, maloclusiones y caries en la dentición permanente.

  • El tratamiento de la CTI, dependiendo de su extensión y gravedad, consiste en: obturaciones con coronas de acero-cromo, tratamientos pulpares o extracción.

  • Medidas de control: hábitos de higiene, aplicaciones de flúor y visita cada seis meses al estomatólogo pediatra, a partir de la erupción del primer diente.

Cuidado en casa y hábitos de higiene1,3,4

  • Debe evitarse la transmisión bacteriana de los padres o cuidadores al niño; por ello se recomienda no compartir cucharas, soplar sobre la comida, besar en la boca y evitar cualquier contacto de la saliva del adulto con la del niño.

  • Se recomienda una higiene bucal adecuada en los padres, cuidadores, o ambos, además de la obturación de las caries presentes.

  • En cuanto a la dieta, deben evitarse azúcares refinados, jugos de fruta industrializados y alimentos de consistencia pegajosa, debido a su alta cariogenicidad.

  • Debe evitarse la ingestión de azúcares entre comidas y reemplazarse con alimentos como queso, trozos de fruta, verduras crudas, yogur natural, frutos secos, etcétera.

  • Los padres deben encargarse de la higiene bucal de los hijos, hasta que éstos sean autónomos (8 a 12 años). La técnica del cepillado dental debe ser recomendada por el estomatólogo pediatra.

  • A partir del nacimiento, comenzar la higiene bucal con gasas o paños húmedos y agua oxigenada (una parte de agua oxigenada por tres de agua), después de ...

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