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INTRODUCCIÓN

La farmacología se ocupa de los fármacos y sus propiedades o características químicas, su mecanismo de acción, las respuestas fisiológicas a los fármacos y las aplicaciones clínicas de los mismos. La farmacología se interrelaciona con la toxicología cuando la respuesta fisiológica a un fármaco es un efecto adverso. La toxicología suele definirse como la ciencia de las sustancias tóxicas o la intoxicación, pero es problemático establecer una definición estricta de una sustancia tóxica. Una sustancia tóxica es cualquier sustancia, incluso algún fármaco, que puede dañar a un microorganismo viviente. Al médico renacentista Paracelso (1493-1541) se le atribuye la famosa definición filosófica de las sustancias tóxicas: “¿Qué cosa existe que no sea tóxica? Todas las cosas son tóxicas y nada está exento de ser tóxico, únicamente la dosis determina que algo no sea tóxico”. Sin embargo, el término intoxicación implica inherentemente que los efectos fisiológicos nocivos se deben a la exposición a fármacos, drogas ilegales o sustancias químicas. De manera que cada fármaco que aparece en la farmacopea es una potencial sustancia tóxica y la dosis individual, las circunstancias, el ambiente y los factores relacionados con los genes contribuyen a la capacidad de un fármaco para alcanzar su potencial adverso.

Algunas sustancias químicas pueden inherentemente ser toxinas, como el plomo, que no tiene ninguna función conocida en el organismo humano y que se sabe produce lesión neuronal aun en concentraciones de exposición muy bajas. La mayor parte de los fármacos son sustancias tóxicas a determinado umbral; en dosis terapéutica el fármaco se utiliza para conferir una ventaja en lo relacionado con la salud, pero en dosis más altas el fármaco puede producir un efecto tóxico. Por ejemplo, el hierro es un nutrimento esencial para la síntesis del grupo hem y múltiples funciones enzimáticas, pero la sobredosis de sulfato ferroso puede desencadenar una disfunción multiorgánica que puede ser letal.

DOSIS-RESPUESTA

La evaluación de la relación dosis-respuesta o dosis-efecto tiene importancia decisiva para los toxicólogos. Existe una relación dosis-respuesta gradual en un individuo y una relación dosis-respuesta cuántica en la población (véanse caps. 2 y 3). Las dosis graduadas de un fármaco administrado a una persona por lo general dan por resultado una mayor magnitud de la respuesta a medida que se incrementa la dosis. En una relación dosis-respuesta cuántica, el porcentaje de la población afectada se incrementa conforme se aumenta la dosis; la relación es cuántica por cuanto el efecto especificado se presenta o no se presenta en un determinado individuo (fig. 4-1). Este fenómeno de dosis-respuesta cuántica es muy importante en toxicología y se emplea para determinar la dosis letal mediana (LD50) de fármacos y otras sustancias químicas.

Figura 4-1.

Relaciones dosis-respuesta. A. La respuesta tóxica a una sustancia química se evalúa con varias dosis de un intervalo tóxico o letal. El punto medio de la curva que representa el porcentaje de la población ...

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