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INTRODUCCIÓN

Las células cardiacas se despolarizan y repolarizan a fin de formar potenciales de acción cardiacos alrededor de 70 veces por minuto. La forma y duración de cada potencial de acción dependen de la actividad de los complejos proteínicos de conductos de iones en las membranas de células individuales y ya se identificaron los genes que codifican la mayor parte de estas proteínas. En consecuencia, cada latido cardiaco resulta de la conducta electrofisiológica altamente integrada de múltiples proteínas en numerosas células cardiacas. La función de los conductos de iones se modifica por mutaciones o polimorfismos hereditarios, isquemia aguda, estímulos simpáticos o cicatrices miocárdicas, creando anormalidades del ritmo cardiaco o arritmias. Los antiarrítmicos disponibles suprimen arritmias por bloqueo del flujo a través de conductos de iones específicos o alteración de la función autónoma. Un conocimiento cada vez mayor y complicado de la base molecular del ritmo cardiaco normal y anormal permitirá identificar nuevos blancos para antiarrítmicos y tal vez mejores tratamientos.

Las arritmias varían y se manifiestan desde datos clínicos incidentales, asintomáticos, hasta anormalidades que ponen en peligro la vida. En experimentos celulares y en animales, se han identificado los mecanismos que fundamentan las arritmias cardiacas. En algunos seres humanos se conocen los mecanismos precisos y es posible utilizar tratamiento dirigido contra estos últimos. En otros sujetos sólo es posible inferir los mecanismos, y la elección de fármacos se basa en gran parte en los resultados de la experiencia previa. La farmacoterapia antiarrítmica posee dos objetivos: terminación de la arritmia activa o prevención de una arritmia. Por desgracia, los antiarrítmicos no sólo ayudan a controlar arritmias, sino que también las causan, en especial durante el tratamiento a largo plazo. Así, la prescripción de antiarrítmicos exige que se excluyan o minimicen los factores precipitantes, se elabore un diagnóstico preciso del tipo de arritmia (y sus posibles mecanismos), y que quien lo prescribe tenga razón para creer que la farmacoterapia resultará beneficiosa, y que se minimizarán los riesgos de la misma.

PRINCIPIOS DE ELECTROFISIOLOGÍA CARDIACA

El flujo de iones cargados a través de las membranas celulares da como resultado corrientes iónicas que conforman los potenciales de acción cardiacos. Los factores que determinan la magnitud de corrientes individuales y el modo en que son modificados por los fármacos ahora pueden explicarse a niveles celular y molecular (Priori et al., 1999; Nerbonne y Kass, 2005). Sin embargo, el potencial de acción es una entidad sumamente integrada: los cambios en una corriente producen de modo casi inevitable cambios secundarios en otras corrientes. La mayor parte de los antiarrítmicos afecta más de una corriente de ion, y muchos provocan efectos auxiliares como modificación de la contractilidad cardiaca o de la función del sistema nervioso autónomo. De este modo, los antiarrítmicos por lo general originan múltiples efectos y pueden resultar beneficiosos o peligrosos en pacientes individuales (Roden, 1994; Priori et al., 1999).

Célula cardiaca en reposo: ...

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