Skip to Main Content

INTRODUCCIÓN

El periodo de vida finito de la mayor parte de las células sanguíneas maduras necesita su renovación constante, proceso que se denomina hematopoyesis. La nueva producción celular debe responder a las necesidades basales y los estados de mayor demanda. La producción de eritrocitos puede aumentar más de 20 veces en respuesta a anemia o hipoxemia, la de leucocitos se incrementa de manera espectacular cuando surge una infección generalizada y la de plaquetas aumenta de 10 a 20 veces si su consumo causa trombocitopenia.

La regulación de la producción de células sanguíneas es compleja. Las células primordiales hematopoyéticas son células raras de la médula que se caracterizan por autorrenovación y compromiso de linaje, que da por resultado células destinadas a diferenciarse en los nueve linajes distintos de células sanguíneas. Este proceso tiene lugar casi por completo en las cavidades medulares del cráneo, los cuerpos vertebrales, la pelvis y los huesos largos proximales; comprende interacciones entre las células primordiales y progenitoras hematopoyéticas y células y macromoléculas complejas del estroma medular y está influido por varios factores del crecimiento hematopoyético solubles y unidos a la membrana. Se han identificado y clonado varias de estas hormonas y citocinas, lo que ha permitido producirlas en cantidades suficientes para uso terapéutico. Las aplicaciones clínicas varían desde el tratamiento de enfermedades hematológicas primarias hasta su uso como auxiliares en el control de infecciones graves y el tratamiento de pacientes que reciben quimioterapia por cáncer o trasplante medular.

La hematopoyesis también necesita un aporte adecuado de minerales (p. ej., hierro, cobalto y cobre) y vitaminas (como ácido fólico, vitamina B12, piridoxina, ácido ascórbico y riboflavina) y las carencias suelen originar anemias características o, con menor frecuencia, insuficiencia general de la hematopoyesis (Hoffbrand y Herbert, 1999; Wrighting y Andrews, 2008). La corrección terapéutica de una deficiencia específica depende del diagnóstico preciso del estado anémico, el conocimiento de la dosis correcta, el uso de estos fármacos en varias combinaciones y la respuesta esperada. En este capítulo se abordan los factores del crecimiento, vitaminas, minerales y fármacos que afectan la sangre y los órganos que la forman.

Factores del crecimiento hematopoyéticos

Historia. Los conceptos modernos del crecimiento y la diferenciación de células hematopoyéticas surgieron en la década de 1950, cuando se demostró que las células del bazo y la médula tenían una función importante en el restablecimiento del tejido hematopoyético en animales radiados. En 1961, Till y McCulloch demostraron que células hematopoyéticas individuales podían formar colonias hematopoyéticas macroscópicas en el bazo de ratones radiados. Su trabajo estableció el concepto de la existencia de células primordiales hematopoyéticas distintas, que pueden identificarse en forma experimental, aunque en retrospectiva (es decir, la presencia de una colonia esplénica clonal de múltiples linajes que aparecía 11 días después del trasplante implicaba que se alojó y expandió una célula aislada en varios linajes celulares). Este concepto se ha ampliado en la actualidad para incluir ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.