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INTRODUCCIÓN

Inicio súbito de una deficiencia neurológica por un mecanismo vascular: 85% es de origen isquémico; en 15% de los casos se trata de hemorragias primarias [subaracnoidea (cap. 18) e intraparenquimatosa]. Un déficit isquémico que se relaciona con rapidez, sin evidencia radiológica de infarto se conoce como isquemia cerebral transitoria (TIA); a menudo se utilizan 24 horas como punto de referencia entre TIA y apoplejía, aunque la mayor parte de los casos de TIA tiene duración de cinco a 15 min. La apoplejía es la causa principal de discapacidad neurológica en adultos; ocurren 200 000 muertes cada año en Estados Unidos. Es mucho lo que puede hacerse para reducir la morbilidad y mortalidad mediante la prevención e intervención urgente.

FISIOPATOLOGÍA

La apoplejía isquémica casi siempre se debe a la oclusión embólica de vasos cerebrales importantes; la fuente del émbolo puede ser el corazón, el cayado aórtico u otras lesiones arteriales, como las arterias carótidas. Las lesiones isquémicas profundas pequeñas casi siempre se relacionan con afección intrínseca de pequeños vasos (apoplejías lagunares). Las apoplejías de flujo bajo suceden cuando hay estenosis proximal grave con colaterales insuficientes que son puestos a prueba por episodios de hipotensión sistémica. Por lo general, las hemorragias se deben a rotura de aneurismas o vasos pequeños dentro del tejido cerebral. La recuperación de una apoplejía depende de los vasos colaterales, la presión arterial, así como del sitio específico y el mecanismo de oclusión vascular. Si el flujo sanguíneo se restaura antes que haya muerte celular significativa, es probable que el paciente tenga sólo síntomas transitorios, o sea una TIA.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Apoplejía isquémica

En los episodios isquémicos es típico el inicio súbito y espectacular de síntomas neurológicos focales. Es posible que los pacientes no busquen ayuda por sí mismos porque rara vez tienen dolor y podrían perder la apreciación de que algo malo les ocurre (anosagnosia). Los síntomas reflejan el territorio vascular afectado (cuadro 17-1). La ceguera monocular transitoria (amaurosis fugaz) es una forma particular de TIA causada por isquemia retiniana; los pacientes describen una sombra que desciende sobre el campo visual.

CUADRO 17-1

Localización anatómica de la apoplejía

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