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INTRODUCCIÓN

La hipertensión portal se define como la elevación del gradiente de presión venosa hepática >5 mmHg, que ocurre como consecuencia de cirrosis (cap. 154). Se produce por el aumento en la resistencia intrahepática al paso del flujo sanguíneo a través del hígado debido a cirrosis, junto con el aumento en el flujo sanguíneo esplácnico consecutivo a la vasodilatación dentro del lecho vascular esplácnico.

CLASIFICACIÓN (CUADRO 155-1)

CUADRO 155-1

Clasificación de la hipertensión portal

CONSECUENCIAS

Las complicaciones principales de la hipertensión portal son varices hemorrágicas con hemorragia, ascitis (cap. 43), hiperesplenismo, encefalopatía hepática, peritonitis bacteriana espontánea (cap. 43), síndrome hepatorrenal (cap. 43) y carcinoma hepatocelular (cap. 71).

VARICES ESOFAGOGÁSTRICAS

Casi 33% de los pacientes con cirrosis tiene varices y 33% de los sujetos con varices presenta hemorragia. La hemorragia es una complicación que pone en peligro la vida. El riesgo hemorrágico se relaciona con: tamaño y localización de las varices, grado de hipertensión portal (presión portal >12 mmHg) y gravedad de la cirrosis, por ejemplo por clasificación de Child-Pugh (cuadro 154-3).

DIAGNÓSTICO

Esofagogastroscopia: procedimiento de elección para valorar hemorragia del tubo digestivo alto en pacientes con sospecha o certeza de hipertensión portal. Las arteriografías celiaca y mesentérica son alternativas cuando la hemorragia masiva impide la endoscopia y para valorar la permeabilidad de la vena porta (la porta también puede valorarse por ecografía Doppler y con MRI).

TRATAMIENTO VARICES ESOFAGOGÁSTRICAS

Véase el capítulo 41 con respecto a las medidas terapéuticas generales para la hemorragia del tubo digestivo.

CONTROL DE LA HEMORRAGIA AGUDA

La elección del tratamiento depende de la situación clínica y de la disponibilidad.

  1. La intervención endoscópica se emplea como tratamiento de primera elección para controlar la hemorragia aguda. La ligadura endoscópica de las varices (EVL) se usa para controlar la hemorragia aguda en >90% de los casos. La EVL tiene éxito cuando las varices se extienden a la parte proximal del estómago. Algunos endoscopistas utilizan la inyección de las varices (escleroterapia) como medida inicial, sobre todo cuando la hemorragia es intensa.

  2. Vasoconstrictores: somatostatina u octreótido (50 a 100 μg/h en administración IV continua).

  3. Taponamiento con globo (sonda de Sengstaken-Blakemore o Minnesota). Puede usarse cuando no se dispone de inmediato del tratamiento endoscópico o en pacientes que deben estabilizarse antes de dicho tratamiento. ...

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