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INTRODUCCIÓN

A la hipófisis anterior o adenohipófisis se le denomina con frecuencia “glándula maestra” porque, junto con el hipotálamo, coordina las funciones reguladoras complejas de otras múltiples glándulas (fig. 168-1). La adenohipófisis produce seis hormonas principales: 1) prolactina (PRL); 2) hormona del crecimiento (GH); 3) hormona adrenocorticotropina (ACTH); 4) hormona luteinizante (LH); 5) hormona foliculoestimulante (FSH), y 6) hormona estimulante de la tiroides (TSH). Las hormonas hipofisarias son secretadas de una manera pulsátil por lo que reflejan la estimulación intermitente que realizan los factores de liberación hipotalámica específicos. Cada una de estas hormonas hipofisarias desencadena respuestas específicas en las glándulas destinatarias periféricas. Los productos hormonales de estas glándulas periféricas, a su vez, ejercen un control retroactivo al nivel del hipotálamo y la hipófisis para modular la función hipofisaria. Los trastornos de la hipófisis comprenden neoplasias u otras lesiones (granulomas o hemorragia) que originan efectos expansivos y síndromes clínicos a consecuencia del exceso o la deficiencia de una o más hormonas hipofisarias.

FIGURA 168-1

Diagrama de los ejes hipofisarios. Las hormonas hipotalámicas regulan las hormonas tróficas de la hipófisis anterior que, a su vez, determinan la secreción de la glándula blanco. Las hormonas periféricas generan una retroalimentación para regular las hormonas hipotalámicas e hipofisarias. ACTH, hormona adrenocorticotropina; CRH, hormona liberadora de corticotropina; FSH, hormona foliculoestimulante; GH, hormona del crecimiento; GHRH, hormona liberadora de hormona del crecimiento; GnRH, hormona liberadora de gonadotropina; IGF, factor de crecimiento similar a la insulina; LH, hormona luteinizante; PRL, prolactina; SRIF, somatostatina, factor inhibidor de la liberación de somatotropina; TRH, hormona liberadora de tirotropina; TSH, hormona estimulante de la tiroides.

TUMORES HIPOFISARIOS

Los adenomas hipofisarios son tumores monoclonales benignos que se originan en uno de los cinco tipos de células de la hipófisis anterior y pueden ocasionar efectos clínicos por una producción excesiva de una hormona hipofisaria o por los efectos de compresión o destrucción sobre las estructuras contiguas, incluidos el hipotálamo, la hipófisis, el quiasma óptico y el seno cavernoso. Alrededor de un tercio de todos los adenomas no son funcionales en términos clínicos y no producen un síndrome claro de hipersecreción clínica. Entre las neoplasias con función hormonal, los tumores que secretan prolactina son más frecuentes (casi 50%) y tienen una mayor prevalencia en las mujeres que en los varones. Los tumores secretores de GH y ACTH componen, cada uno, cerca de 10 a 15% de los tumores hipofisarios funcionantes. Los adenomas se clasifican como microadenomas (≥10 mm) o macroadenomas (≥10 mm). Los adenomas hipofisarios (en especial los tumores productores de GH y PRL) pueden ser parte de un síndrome genético familiar como el MEN 1, el síndrome de Carney o el síndrome de la proteína inhibidora mutante del receptor de aril hidrocarburos (AIP). Otras entidades que se manifiestan como tumoraciones sillares son los craneofaringiomas, los quistes de la hendidura de Rathke, los ...

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