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INTRODUCCIÓN

Las causas más frecuentes de muerte, tanto en varones como en mujeres, son las cardiopatías y el cáncer; pese a que se presupone que el cáncer de mama es la causa más común de muerte por cáncer, en realidad es el cáncer pulmonar la causa primera de muerte. Estas creencias erróneas perpetúan la atención incorrecta hacia los factores de riesgo que se pueden modificar en la mujer, como dislipidemia, hipertensión y tabaquismo. Además, puesto que las mujeres en Estados Unidos viven un promedio de 5.1 años más que los varones, la mayor parte de la carga de la enfermedad por numerosos trastornos ligados a la edad (p. ej., hipertensión, enfermedad de Alzheimer) recae en las mujeres.

DIFERENCIAS DE GÉNERO EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

ENFERMEDAD DE ALZHEIMER (CAP. 182)

La enfermedad de Alzheimer es dos veces más frecuente en mujeres que en varones debido a que éstas son más longevas y en virtud de algunas diferencias de género en cuanto al tamaño del cerebro, así como su estructura y organización funcional. El impacto del tratamiento hormonal posmenopáusico sobre la función cognitiva y el desarrollo de enfermedad de Alzheimer no son concluyentes, aunque algunos estudios sugieren incremento en el riesgo.

CARDIOPATÍA CORONARIA (CAPS. 119-121)

La presentación de la cardiopatía coronaria es diferente en las mujeres, quienes suelen ser entre 10 y 15 años mayores que los varones con el mismo problema y es más probable que padezcan otras enfermedades, como hipertensión, insuficiencia cardiaca congestiva y diabetes. Las mujeres más a menudo tienen síntomas atípicos como náusea, vómito, indigestión, dorsalgia y tienen menos probabilidad de reconocer estos síntomas y realizar llamadas a los servicios de urgencias. Los médicos tienen menos probabilidades de sospechar una cardiopatía en la mujer con dolor torácico y realizar procedimientos cardiacos, tanto diagnósticos como terapéuticos, en la mujer. Los factores de riesgo convencionales de cardiopatía coronaria son los mismos en varones y mujeres, si bien las mujeres se someten a menos maniobras destinadas a reducir sus factores de riesgo modificables que los varones. La prevalencia de CHD se ha incrementado en mujeres de edad madura, momento en el cual la prevalencia en varones permanece sin cambios o tiende a disminuir. El marcado aumento de la cardiopatía coronaria observado después de la menopausia u ooforectomía sugiere que los estrógenos endógenos tienen efecto cardioprotector. Sin embargo, en estudios controlados como el Women’s Health Initiative y otros protocolos aleatorizados no se ha demostrado que el tratamiento de reemplazo hormonal en mujeres posmenopáusicas tenga el mismo efecto. El tratamiento con estrógeno más progestina se ha relacionado con aumento de los incidentes cardiovasculares. No se comprende la discrepancia entre los efectos del estrógeno endógeno y el exógeno, pero es posible que se vincule con los efectos adversos de una nueva exposición tardía al estrógeno después de un periodo con deficiencia ...

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