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INTRODUCCIÓN

Un aneurisma es una dilatación de la pared arterial >1.5 veces su diámetro normal. En forma clásica, los aneurismas se han clasificado como aneurismas verdaderos, seudoaneurismas y aneurismas micóticos. La pared de los aneurismas verdaderos consiste de todas las capas de la pared vascular. Los factores de riesgo para dichos aneurismas incluyen colagenopatías, antecedentes familiares de aneurismas y factores de riesgo para ateroesclerosis (p. ej., edad, tabaquismo, hipertensión e hiperlipidemia). La disminución progresiva en la elastina, colágena y unidades fibrolaminares resulta en adelgazamiento de la capa media de la pared vascular y disminución de su fuerza tensil. Conforme se dilata la aorta, se incrementa la fuerza sobre las paredes aórticas, lo que causa dilatación adicional (ley de Laplace: tensión parietal = presión x radio). La tasa de dilatación aneurismática es variable y predecible, con los aneurismas grandes se expanden con mayor rapidez y cambian en promedio 0.25 a 0.5 cm/año. Sin embargo, ocurre expansión súbita, no predecible y los aneurismas grandes tienen más probabilidad de romperse. La rotura es catastrófica, ocurriendo cuando la tensión sobre la pared vascular excede su fuerza tensil.

La pared de un seudoaneurisma consiste en parte de la pared vascular y en parte del tejido fibroso y otros tejidos circundantes. Un seudoaneurisma puede desarrollarse en el sitio de un cateterismo arterial previo o en sitios de anastomosis por reconstrucción vascular previa o bien puede ser consecuencia de traumatismos o infecciones.1 Los seudoaneurismas pequeños pueden sufrir trombosis espontánea en algún momento.

Un aneurisma micótico es aquel aneurisma que se desarrolla como consecuencia de una infección de la pared vascular. La fuente puede ser la extensión directa de una infección cercana o la embolización de una endocarditis valvular.

Los aneurismas periféricos y viscerales constituyen un subgrupo pequeño pero importante de enfermedad aneurismática arterial. Los aneurismas de la arteria poplítea son los aneurismas periféricos más comunes y se acompañan de aneurismas poplíteos contralaterales concomitantes y aneurismas aórticos abdominales.2 Los aneurismas verdaderos y los seudoaneurismas de la arteria femoral son poco comunes y se asocian con enfermedad aneurismática en otros sitios. Los aneurismas de arterias viscerales pueden ocurrir en otros sitios pero más a menudo ocurren en arterias renales, esplénicas y hepáticas. La mayor parte de los aneurismas viscerales permanecen asintomáticos y no son detectados hasta que ocurren complicaciones como rotura. Todos los aneurismas con excepción de la arteria esplénica son más comunes en varones de edad avanzada. Las complicaciones incluyen rotura, que tiene una tasa de mortalidad de 80%,3 y trombosis que ocasiona isquemia de órganos vitales.4,5

MANIFESTACIONES CLÍNICAS GENERALES DE LOS ANEURISMAS

Los signos y síntomas clínicos varían con el tipo de aneurisma y pueden ser inespecíficos o definirse por la ubicación del vaso o por la presión que ejercen sobre estructuras vecinas o bien, por signos de embolización periférica por un trombo intramural. A menudo el diagnóstico ...

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