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INTRODUCCIÓN

Cada año se realizan millones prácticas de buceo con fines de recreo, comerciales y científicos; la mayor parte de ellas se completan sin incidentes. Sin embargo, se conocen efectos fisiológicos y lesivos que son relativamente peculiares del entorno subacuático. En términos generales, dichos efectos y lesiones son consecuencia de cambios tensionales del cuerpo humano sumergido, y la respiración de gas comprimido.1 En este capítulo se describen las lesiones más comunes al bucear: barotraumatismo del descenso (de tipo ótico, sinusal y pulmonar); barotraumatismo del ascenso (sobreinsuflación pulmonar y embolia gaseosa arterial); enfermedad por descompresión (DCS, decompression sickness), edema pulmonar de inmersión, efectos tóxicos de oxígeno y narcosis por nitrógeno.

LAS LEYES DE LOS GASES

Para comprender las lesiones del buceo es necesario familiarizarse con las tres leyes de los gases más pertinentes al buceo: la ley de Boyle, la ley de Dalton y la ley de Henry.

La ley de Boyle señala que dada una temperatura constante, la presión y el volumen de un gas ideal guardan una relación inversa. Es decir, si la presión se duplica, el volumen del gas se reduce a la mitad. Esta ley se expresa así: P1V1 = P2V2.

La presión puede medirse en varias unidades. El Sistema Internacional de Medidas define la presión con el pascal (Pa). Otras unidades de uso frecuente son los milímetros de mercurio (mmHg), torr, pulgadas por libra cuadrada (psi), bar o atmósfera (atm). Una atmósfera = 760 mmHg = 760 torr = 14.7 psi = 1.013 bar = 101.325 Pa = 101.325 kPa. Además, la presión en condiciones de buceo a menudo se describe según los pies de agua marina (fsw) o metros de agua marina (véase más adelante). En este capítulo se usarán como unidades la atm, mmHg y fsw como unidades de presión.

Debido a la alta densidad del agua, un cambio relativamente pequeño en la profundidad causa un gran cambio en la presión. El peso del agua marina produce un cambio de 1 atm por cada 33 pies (10 m) de profundidad. Para el agua dulce, la presión aumenta 1 atm por cada 34 pies (10.3 m) de profundidad. Por lo tanto, la presión ejercida sobre un buzo a una profundidad de 33 pies en el agua marina es 1 atm por el agua marina + 1 atm por la atmósfera sobre el agua = 2 atmósferas absolutas (ATA). Un buzo a 165 pies de profundidad en el mar soporta 6 ATA de presión (1 atm por cada 33 pies de agua marina = 5 atm + 1 atm de presión atmosférica al nivel del mar).

La ley de Boyle dicta que conforme el buzo desciende en la columna de agua, el volumen de las estructuras que contienen aire disminuye. Por ejemplo, si los pulmones contienen un volumen V en la ...

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