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PACIENTE CON HEMORRAGIA

Gran parte de los casos de hemorragia observados en los servicios de urgencia es consecuencia de traumatismos (heridas locales, desgarros u otras lesiones estructurales); la mayoría de las situaciones de hemorragia de origen traumático se observa en sujetos con mecanismos hemostáticos normales.1 En tales pacientes no se necesita la valoración específica de la hemostasia. Sin embargo, algunas de las personas atendidas en el servicio de urgencias tienen hemorragia anormal por trastornos o deficiencias de la hemostasia. La identificación de dichos pacientes obliga a prestar atención a los datos de anamnesis y de la exploración física.2-4 En general, cuando las personas tienen hemorragia espontánea de múltiples sitios, pérdida de sangre de zonas no traumatizadas, hemorragia que surge horas después de un traumatismo o la pérdida de sangre en tejidos o articulaciones profundas, habrá que pensar en la posibilidad de un trastorno hemorrágico.

Entre los datos importantes de la anamnesis que permiten identificar un trastorno hemorrágico congénito están la presencia o la ausencia de hemorragia notable o anormal en el paciente y otros familiares, así como la aparición de hemorragia abundante después de extracciones de piezas dentales, métodos quirúrgicos o traumatismos.5 Muchos pacientes con hemorragia anormal padecen una enfermedad adquirida, como hepatopatía, nefropatía o uso de fármacos (en especial etanol, ácido acetilsalicílico, antiinflamatorios no esteroideos, antiplaquetarios, anticoagulantes orales, antibióticos y otros productos que contienen salicilatos).2,4 Muchos preparados herbolarios o complementos que incluyen ajo, ginseng, ginkgo biloba, jengibre y vitamina E, también intensifican las tendencias hemorrágicas.

El sitio de la hemorragia también orienta a veces en relación con la anomalía hemostática. Las manifestaciones características de trastornos cualitativos o cuantitativos de plaquetas son la hemorragia mucocutánea que incluye petequias, equimosis, epistaxis, hemorragia en el tubo digestivo o el aparato urinario, además de menstruación abundante. La púrpura suele provenir de trombocitopenia y a menudo denota un cuadro de índole general. La hemorragia en el interior de articulaciones y espacios potenciales, como en los planos aponeuróticos y en el plano retroperitoneal, así como la de tipo tardío suelen depender de deficiencias de los factores de coagulación. Los individuos que tienen hemorragia mucocutánea y en espacios profundos tal vez padezcan trastornos, como coagulación intravascular diseminada en que coexisten las anomalías de las plaquetas y las de los factores de coagulación (cap. 233, Trastornos hemorrágicos adquiridos, 234, Trastornos de la coagulación y 235, Hemofilia es enfermedad de von Willebrand).

Las pruebas de laboratorio corrientes para valorar la hemostasia tienen limitaciones.6,7 En general, son útiles y fiables para identificar los trastornos de la función de factores de coagulación y disponibilidad cuantitativa de plaquetas. Sin embargo, las pruebas cualitativas de la función plaquetaria muestran notable variación biológica y por ello es difícil alcanzar la estandarización.8,9 Además, las hepatopatías y la insuficiencia renal, dos entidades patológicas que agravan la posibilidad de hemorragia anormal, quizá no ...

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