Skip to Main Content

EPIDEMIOLOGÍA

Muchas de las fracturas de la pelvis son consecuencia de accidentes automovilísticos del pasajero o del peatón, aunque también pueden ser resultado de caídas menores en ancianos o de grandes alturas, o lesiones por aplastamiento. La cifra de mortalidad de todas las fracturas de la pelvis se acerca al 5%. Sin embargo, en el caso de las fracturas complejas esa cifra se acerca al 20%.1 Las fracturas aisladas de las ramas del pubis posiblemente suceden en los ancianos por un mecanismo lesivo de poca energía como caerse de una silla, o provienen de la fragilidad y la osteopenia propia de ellos.2

ANATOMÍA Y BIOMECÁNICA

La pelvis tiene como funciones principales protección, apoyo y hematopoyesis; está compuesta del sacro y el cóccix, además de huesos llamados "innominados" en ambos lados, compuestos de tres elementos separados como son el isquion, el iliaco y el pubis. Los tres aportan estabilidad a la pelvis que además recibe el apoyo de los potentes ligamentos sacroilíaco posterior, y los sacrociáticos mayor y menor (figs. 272-1 y 272-2). Una fracción pequeña de la estabilidad pélvica proviene de la sínfisis del pubis. La vejiga está muy cerca de esta última estructura al igual que el recto, del sacro; ambas estructuras están expuestas al riesgo de lesión en una persona que sufre algún traumatismo.

Dentro de la estructura de la pelvis están incorporadas cinco articulaciones que permiten mínimo movimiento del cinturón óseo. Éstas son las articulaciones lumbosacras, sacroilíacas y sacroccígeas, además de la sínfisis púbica. El acetábulo es una articulación enartrósica y se divide en tres partes: la porción iliaca o cúpula superior, que es la principal superficie de sostén ponderal; la pared interna que abarca el pubis, que es delgada y puede fracturase con facilidad, y el acetábulo en plano posterior, que proviene del isquion grueso. Cualquier pérdida de continuidad del cinturón generará una lesión estable sin riesgo notable de desplazamiento, en tanto que, si se suceden dos roturas en esa estructura global, surgirá lo que se considera como pelvis inestable.

La pelvis es una estructura extraordinariamente vascularizada. Cerca de las articulaciones sacroilíacas en cada lado transcurren la arteria iliaca y los troncos venosos. Los nervios que se distribuyen en la pelvis provienen de los plexos lumbar y sacro. La lesión de la estructura ósea puede ocasionar déficit en cualquier nivel desde la raíz nerviosa hasta las finas ramas periféricas (fig. 272-3). La porción inferior de las vías urinarias está dentro de la pelvis (fig. 272-4). En el adulto, la vejiga queda atrás de la sínfisis y el hueso púbicos; el peritoneo cubre la cúpula ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.