Skip to Main Content

INTRODUCCIÓN Y EPIDEMIOLOGÍA

La presentación clínica de la endocarditis a menudo es inespecífica y variable, con la posibilidad de afectar a casi todos los aparatos y sistemas en una evolución lenta o fulminante. La mayor parte de los casos de endocarditis son de tipo infeccioso; el diagnóstico depende de criterios explícitos, que incluye los resultados de hemocultivos, ecocardiografía y de la observación clínica estrecha. La endocarditis infecciosa no reconocida tiene complicaciones frecuentes y tasas altas de mortalidad.

En países desarrollados, la incidencia de endocarditis infecciosa varía de 2 a 11.6 casos por 100 000 años-paciente1-7 y es más elevada en entornos urbanos que en rurales, lo que probablemente refleje el impacto del uso de drogas inyectables. La enfermedad es poco común en niños, donde se asocia con cardiopatías estructurales congénitas, cardiopatía reumática o bacteriemia nosocomial o relacionada con catéteres. El trastorno afecta a varones más que a mujeres y la tasa de mortalidad hospitalaria es de hasta 18%, lo que varía con base en el microorganismo causal y la presencia de complicaciones.1,2

La mayor parte de los casos ocurre en personas con anomalías cardiacas estructurales identificables (congénitas o adquiridas), válvulas protésicas o factores de riesgo reconocidos para la enfermedad (lo que incluye uso de drogas inyectables, dispositivos intravasculares, mala higiene dental, hemodiálisis crónica o infección por el virus de inmunodeficiencia humana). La válvula mitral es el sitio más a menudo afectado, seguido de disminución de la frecuencia por las válvulas aórtica, tricúspide y pulmonar.

Para endocarditis infecciosa relacionada con válvulas naturales en los países desarrollados, el prolapso de la válvula mitral es una lesión cardiaca predisponente común. Otros defectos estructurales subyacentes incluyen defectos congénitos (más a menudo válvula aórtica bicúspide), lesiones cardiacas degenerativas (en particular estenosis aórtica calcificada) y cardiopatía reumática. En los países en desarrollo, la valvulopatía por cardiopatía reumática permanece como el principal factor de riesgo. Para lesiones relacionadas con válvulas naturales, predomina la enfermedad de lado izquierdo y la mortalidad varía de 16 a 27%. La mortalidad a corto plazo se incrementa en individuos con endocarditis de válvulas naturales de lado izquierdo cuando se acompaña por otras enfermedades graves asociadas, anomalías del estado mental, insuficiencia cardiaca congestiva o una causa bacteriana diferente a Estreptococos viridans y Staphylococus aureus y cuando el tratamiento es médico sin cirugía valvular.8

El riesgo estimado en usuarios de drogas inyectables es de 2 a 5% por año, con una mediana de edad cercana a 30 años, al momento del diagnóstico. Cuando ocurre endocarditis en usuarios de drogas inyectables, tiene predilección por la válvula tricúspide. Otras características incluyen aumento de la susceptibilidad a la recurrencia (casi 40%) e incremento de la mortalidad en aquellos con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana y datos de inmunodepresión (definida como un recuento de linfocitos T CD4+ <200 células/mm3). Las vegetaciones de gran tamaño y la infección por hongos pronostican malos ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.