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INTRODUCCIÓN

Los complementos de hierro se encuentran ampliamente disponibles en particular en hogares con niños pequeños y mujeres jóvenes. El color vivo atractivo y la cubierta azucarada de los comprimidos y su distribución inicial en recipientes que no eran "a prueba de niños" hicieron que ellos los ingirieran con facilidad. En 1997, las exigencias federales en Estados Unidos incluían que todos los fármacos que tuvieran más de 30 mg de hierro elemental se distribuyeran sólo en blíster, lo cual disminuyó la incidencia notificada de ingestión de hierro y fallecimiento de niños de corta edad;1,2, esa exigencia se eliminó en 2003, pero siguen utilizándose ese tipo de envases a prueba de niños y la tasa de intoxicación grave ha seguido baja.2 Las mujeres en edad de procreación pueden consumir sobredosis de hierro de manera intencional, dada la facilidad con que se consigue este producto y la mayor tensión emocional durante el embarazo y el periodo posnatal.3 Los niños que ingieren de forma inadvertida dosis excesivas4,5 y los adultos con consumo excesivo intencional6 están en peligro de manifestar intoxicación grave o morir.

FARMACOLOGÍA

Las reservas corporales totales de hierro promedian 4 g en adultos; el intervalo es de 2 a 6 g con menos hierro en mujeres en comparación con varones. Casi dos terceras partes del hierro corporal se incorpora a la hemoglobina y el resto se encuentra en otras proteínas que contienen dicho metal, como mioglobina, citocromos y otras enzimas y cofactores, o bien, se almacena en forma de ferritina. El consumo diario recomendado de hierro es de casi 8 mg para niños, varones adultos y mujeres que no menstrúan; 18 mg para aquellas que están menstruando y 27 mg para las embarazadas.7 Como el exceso de hierro es tóxico, el cuerpo utiliza varios mecanismos para mantener la homeostasis del mismo: unión a proteínas séricas, almacenamiento intracelular y, de mayor importancia, la regulación de la absorción en el tubo digestivo.8

La biodisponibilidad oral de hierro depende de la formulación ingerida. El hierro inorgánico tiene una biodisponibilidad <10%; el hierro en su forma ferrosa (Fe2+) se absorbe mejor que el hierro férrico (Fe3+). Las formulaciones iónicas comunes incluyen cloruro ferroso, fumarato ferroso, gluconato ferroso, lactato ferroso y sulfato ferroso (cuadro 198-1). Las formulaciones no iónicas incluyen carbonilo de hierro y polisacárido ferroso (hierro dextrán). La mayor parte del hierro en la dieta se encuentra en forma férrica y en estado de quelación con el radical hem. Después de la ingestión, el hierro férrico se separa de la molécula hem y se reduce a hierro ferroso por acción de la ferrirreductasa del borde en cepillo intestinal. El hierro quelado, como el que se encuentra en la carne, se absorbe con mayor facilidad que el hierro que forma parte de las preparaciones iónicas. En el comercio se dispone de formulaciones de hierro quelado con aminoácidos (p. ej., ...

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