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INTRODUCCIÓN Y EPIDEMIOLOGÍA

Desde 1980, la obesidad se ha duplicado en todo el mundo. En 2008, más de 1.4 mil millones de adultos, de 20 años o más, tuvieron sobrepeso. De estos, más de 200 millones de varones y casi 300 millones de mujeres tenían obesidad. Cerca del 65% de la población mundial vive en países donde más personas mueren por sobrepeso y obesidad que por peso bajo. En 2010, más de 40 millones de niños <5 años de edad tuvieron sobrepeso.1

En los niños, un percentil del índice de masa corporal (BMI, body mass index) específico para la edad y el sexo determina si el peso es el adecuado, más que las categorías del BMI utilizadas en los adultos, porque la composición corporal de los niños varía con la edad, así como entre niños y niñas.

Los Centers for Disease Control and Prevention definen al sobrepreso como un BMI > al percentil 85 y < al percentil 95 para niños de la misma edad y sexo.2 La obesidad es un BMI > al percentil 95 para niños de la misma edad y sexo.2 La definición de la Organización Mundial de la Salud es la siguiente: un BMI > 25 es sobrepeso, en tanto que un BMI > 30 significa obesidad.1

FISIOPATOLOGÍA

La obesidad es un factor de riesgo independiente para síndrome coronario agudo, en especial en aquellos <40 años de edad.3,4 Los síntomas atípicos pueden plantear un problema con el diagnóstico de síndrome coronario agudo.5,6 Cerca del 11% de los casos de insuficiencia cardiaca congestiva son atribuibles a la obesidad por sí sola.7 La falta de condición física que conlleva la obesidad y que se manifiesta por ortopnea, disnea e inflamación de las extremidades inferiores ocasiona síntomas muy similares a los de la insuficiencia cardiaca congestiva, por lo que establecer el diagnóstico se vuelve problemático. Los hallazgos en la radiografía simple de tórax en casos de insuficiencia cardiaca congestiva pueden disimularse por el tejido blando suprayacente redundante y por la hipoventilación. Las concentraciones del péptido natriurético cerebral son menores en el paciente obeso que en el no obeso.8,9 La miocardiopatía puede afectar hasta al 10% de pacientes con BMI >40 kg/m2 y a aquellos con obesidad significativa de larga duración.10 La obesidad es un factor de riesgo para tromboembolia venosa,11 y esta recurre una vez que se ha interrumpido el tratamiento de anticoagulación.12

El aumento de la prevalencia de diabetes tipo 2 guarda una relación cercana con el repunte en la obesidad. Cerca del 90% de la diabetes tipo 2 es atribuible al exceso de peso.13 La obesidad se ha asociado fuertemente a la resistencia a la insulina en personas normoglicémicas y en individuos con diabetes tipo 2.14

La acumulación de la grasa altera la función de la ventilación en niños y adultos obesos.15-17 Las disminuciones en el volumen espiratorio forzado en 1 s, la capacidad vital ...

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