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INTRODUCCIÓN

Ocurren complicaciones después de operaciones, y los cirujanos deben estar versados en su anticipación, reconocimiento y manejo. El espectro de estas complicaciones varía desde las relativamente menores, como un seroma posoperatorio pequeño, hasta las desastrosas, como el infarto de miocardio o el escape anastomótico, posoperatorio. El manejo de estas complicaciones también abarca un espectro desde estrategias no quirúrgicas hasta las que requieren un regreso urgente al quirófano.

Cuando se consideran complicaciones posoperatorias, es útil categorizarlas en un método basado en sistema, que tiene utilidad adicional en investigación clínica.

COMPLICACIONES MECÁNICAS

Las complicaciones mecánicas se definen como aquellas que ocurren como resultado directo de fallas técnicas tras un procedimiento quirúrgico. Tales complicaciones incluyen hematoma y hemoperitoneo posoperatorio, seroma, dehiscencia de heridas, filtración anastomósica y todas las relacionadas con vías, drenajes y cuerpos extraños retenidos.

Hematoma

El hematoma de la herida (formado por la acumulación de sangre y coágulos) es una de las complicaciones más comunes y casi siempre es provocada por una hemostasia imperfecta. Los pacientes que reciben ácido acetilsalicílico o heparina a dosis baja tienen un riesgo ligeramente más alto de desarrollar esta complicación, pero es mucho mayor en aquellos a los que se les han administrado dosis sistémicamente efectivas de anticoagulantes y los que presentan coagulopatías. La tos vigorosa o la hipertensión arterial marcada inmediatamente después de la cirugía contribuyen a la formación de un hematoma en la herida.

Los hematomas producen elevación y decoloración de los bordes de la herida, molestias y tumefacción. La sangre en ocasiones se fuga a través de las suturas en la piel. Los hematomas en cuello después de operaciones de tiroides, paratiroides o arteria carótida, son particularmente peligrosos, puesto que se pueden expandir de prisa y ponen en riesgo las vías respiratorias. Los hematomas pequeños pueden reabsorberse, pero aumentan la incidencia de infección de la herida. El tratamiento en casi todos los casos consta de la evacuación del coágulo bajo condiciones estériles, la ligadura de los vasos con hemorragia y volver a cerrar la herida.

Hemoperitoneo

El sangrado es la causa más común de choque durante las primeras 24 horas después de intervención quirúrgica abdominal. El hemoperitoneo posoperatorio —una complicación que evoluciona con rapidez y pone en peligro la vida— por lo general depende de un problema técnico con la hemostasia, pero los trastornos de la coagulación pueden desempeñar una función. También deben considerarse las causas de coagulopatía, como dilución de factores hemostáticos después de pérdida masiva de sangre y reanimación, transfusión de sangre incompatible, o administración de heparina. En estos casos, el sangrado tiende a ser más generalizado, y ocurre en la herida, sitios de venopunción, etcétera.

El hemoperitoneo por lo general queda de manifiesto como hipovolemia intravascular (taquicardia, hipotensión, producción disminuida de orina, y vasoconstricción periférica) en el transcurso de 24 horas después ...

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