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INTRODUCCIÓN

El crecimiento demográfico a lo largo de áreas costeras ha hecho la exposición a la peligrosa fauna marina cada vez más común. La popularidad de los acuarios en el hogar genera exposiciones adicionales tierra adentro. La fauna marítima puede infligir heridas por mordedura traumática directa o por envenenamiento, usualmente por vía de un sistema punzante.

CUADRO CLÍNICO

El trauma marino principal incluye mordeduras de tiburones, grandes barracudas, morenas, focas, cocodrilos, pez aguja, guajús o petos, pirañas y el pez puerco o pez ballesta. Las mordeduras de tiburón también pueden causar la pérdida de tejido sustancial, en particular las piernas, con choque hemorrágico. El trauma menor es, por lo general, debido a cortes y raspados de coral, que pueden causar dolor punzante local, eritema, urticaria y prurito.

Las heridas marinas se pueden infectar por la flora rutinaria de la piel, como son las especies Staphylococcus y Streptococcus, junto con bacterias específicas del medio ambiente marino. El organismo halófilo más peligroso es el bacilo Vibrio gramnegativo, que puede causar infecciones rápidas caracterizadas por el dolor, hinchazón, ampollas hemorrágicas, vasculitis, y hasta fascitis necrotizante y sepsis. Los pacientes inmunodeprimidos, en particular aquellos con enfermedad hepática, son susceptibles a sepsis y muerte (hasta 60 %) por Vibrio vulnificus. Otra bacteria, la Erysipelothrix rhusiopathiae, implicada en la enfermedad del manipulador de pescado, puede causar placas dolorosas marginales después de heridas por pinchazos cutáneos. La bacteria marítima única en su tipo Mycobacterium marinum, un bacilo ácido y rápido, puede causar granuloma cutáneo crónico de 3 a 4 semanas después de la exposición.

Numerosas especies marinas invertebradas y vertebradas son venenosas. Los invertebrados pertenecen a cinco tipos: Cnidaria, Porifera, Echinodermata, Annelida y Mollusca.

Las cuatro clases de Cnidaria comparten células punzantes, conocidas como nematocistos, que entregan el veneno por vía subcutánea cuando son estimuladas. El efecto más común es el dolor local, la hinchazón, el prurito, la urticaria, y hasta ardentía y necrosis en casos graves. Algunas pueden causar reacciones sistémicas debido a efectos tóxicos. Los hidrozoos incluyen hidroida, Millepora (corales de fuego) y Physalia (carabela portuguesa). Esta última causa una erupción eritematosa lineal y raramente puede causar paro respiratorio, posiblemente por anafilaxis. En adición a la herida en el tejido local, los escifozoos o Scyphozoa (medusa verdadera) contienen formas larvales del Océano Atlántico que pueden causar una dermatitis persistente bajo los trajes de baño, que dura días después de la exposición (erupción de Seabather). La medusa de caja o avispa de mar, en particular Chironex fleckeri en Australia y Chiropsalmus en el Golfo de México, puede causar muerte cardiotóxica después de picaduras intensas. Una medusa de caja hawaiana, Carybdea, ha sido implicada en picaduras dolorosas, pero en ninguna muerte. Otra medusa de caja australiana, Carukia barnesi, puede causar el síndrome de Irukandji, caracterizado por dolor difuso, hipertensión, taquicardia, diaforesis, y hasta edema pulmonar. Los cnidarios más ...

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