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INTRODUCCIÓN

Las presiones elevadas dentro de un compartimiento muscular confinado pueden llevar a un deterioro funcional y circulatorio de esa extremidad. Los compartimientos afectados más comunes están en la parte inferior de la pierna y el antebrazo. Este síndrome se desarrolla como resultado de fuerzas de compresión externas en una extremidad, o de cualquier mecanismo que aumente el tamaño y la presión compartimental (tabla 176-1).

TABLA 176-1

Causas del síndrome compartimental

CUADRO CLÍNICO

Los síntomas distintivos de esta enfermedad son dolor intenso y difícil de controlar, dolor desproporcionado frente al examen, y dolor con estiramiento pasivo de la extremidad. La disfunción nerviosa a menudo acompaña al dolor y causa ardor o disestesias en la distribución sensorial del nervio. La función motriz también puede verse afectada. Durante el examen, el compartimiento a menudo está hinchado, firme y sensible a la palpación. Debido a que la presión del tejido no excede por lo general la presión arterial, a menudo el miembro afectado tiene pulso distal, temperatura y color normales. Los síntomas pueden comenzar unas pocas horas tras la lesión o hasta 48 horas después del evento que le dio origen.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

El diagnóstico es clínico en gran medida. La medición directa del compartimiento es necesaria cuando el diagnóstico está en duda, o en pacientes que están atontados o sedados. Existen varios dispositivos comerciales disponibles para medir las presiones del compartimiento. La presión normal de compartimiento es <10 mm Hg. La elevación exacta de la presión a la que se produce la muerte celular no está clara. Las presiones entre 30 y 50 mm Hg se consideran dañinas si no se tratan durante varias horas. La presión arterial diastólica menos la presión tisular medida, o “presión delta”, predice mejor el potencial de daño muscular irreversible. Una presión delta de 30 mm Hg es la que usualmente se considera para diagnosticar el síndrome compartimental agudo. Los pacientes hipotensos, así como los de tensión normal, no toleran presiones compartimentales elevadas. El diagnóstico diferencial para el síndrome compartimental incluye causas adicionales de dolor como fractura, hematoma o infección, y otras causas de riesgo neurológico o vascular.

CUIDADOS Y DISPOSICIÓN EN LA UNIDAD DE EMERGENCIA

Una vez confirmado el diagnóstico, es necesaria la fasciotomía quirúrgica. Conduzca a todos los pacientes a la sala de operaciones o al servicio de ingreso apropiado para su observación y exámenes seriados.

  1. Mientras se está organizando el tratamiento definitivo, administre oxígeno suplementario, corrija la ...

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