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INTRODUCCIÓN

La enfermedad de úlcera péptica (PUD, peptic ulcer disease) es una enfermedad crónica que se manifiesta por recurrencia de ulceraciones en el estómago y el duodeno. El ácido y la pepsina son cruciales para desarrollo de la úlcera, pero la gran mayoría de las úlceras están directamente relacionadas con infección por Helicobacter pylori o con el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, nonsteroidal anti-inflammatory drugs). La gastritis es una inflamación de la mucosa gástrica aguda o crónica y tiene varias causas. La dispepsia es la incomodidad abdominal superior, con o sin otros síntomas que pueden tener varias causas o ser funcionales.

CUADRO CLÍNICO

La enfermedad de úlcera péptica generalmente se presenta con dolor epigástrico ardiente, aunque se puede describir como agudo, aburrido y un dolor, o una sensación de “vacío” o “de hambre”. Se puede aliviar con la ingestión de alimentos, leche o antiácidos, presumiblemente debido a un estabilizador de ácido o un efecto dilucional. El dolor vuelve a aparecer cuando el contenido gástrico está vacío y el dolor repetido, clásicamente, despierta al paciente por la noche. Las presentaciones atípicas son comunes en los ancianos y pueden no incluir dolor, dolor que no se alivia con los alimentos, náuseas, vómitos, anorexia, pérdida de peso y/o hemorragia.

Un cambio en el carácter del dolor puede anunciar la aparición de una complicación. La aparición abrupta de dolor intenso es típica de la perforación con derrame de contenido gástrico o duodenal en la cavidad peritoneal. El dolor de espalda puede representar la pancreatitis de una perforación posterior. Náuseas, vómitos, temprana saciedad y la pérdida de peso pueden ocurrir con obstrucción de salida gástrica o cáncer. Vomitar sangre o evacuar heces en forma de melena, con o sin inestabilidad hemodinámica, representa una complicación hemorrágica.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

La enfermedad de úlcera péptica no puede ser definitivamente diagnosticada por motivos clínicos, pero puede sospecharse fuertemente en presencia de una historia “clásica” (como arriba) acompañada de hallazgos “benignos” en la exploración física de los signos vitales, con o sin dolor suave epigástrico. Los hallazgos al examen que pueden ser indicativos de complicaciones de la PUD incluyen un abdomen rígido, consistente con peritonitis en caso de perforación; distensión abdominal y salpicadura producida, consistente con una obstrucción de la salida gástrica; sangre oculta rectal o sangre en gota gruesa de un aspirado nasogástrico, por un sangrado.

El diagnóstico diferencial del dolor epigástrico es extenso. Dolor, irradiando en el tórax, y el eructo puede apuntar a la enfermedad por reflujo gastroesofágico; dolor más intenso en el cuadrante superior derecho (RUQ, right upper quadrant) que se irradia alrededor del lado derecho del abdomen con aumento de la sensibilidad sugiere colelitiasis o cólico biliar; el dolor que irradia a la espalda es común con la pancreatitis y/o la masa concomitante puede representar un pseudoquiste o si la masa es pulsátil ...

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