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INTRODUCCIÓN

El manejo de los trastornos endocrinos requiere de un amplio conocimiento del metabolismo intermediario, de la fisiología reproductiva, del metabolismo óseo y del crecimiento. En consecuencia, la práctica de la endocrinología está íntimamente ligada a un marco conceptual para entender la secreción hormonal, la acción hormonal y los principios del control de retroalimentación (cap. 370). El sistema endocrino se valora principalmente al cuantificar las concentraciones hormonales, dotando al médico una información diagnóstica valiosa. La mayoría de los trastornos del sistema endocrino son susceptibles de un tratamiento efectivo, una vez que se ha establecido el diagnóstico correcto. Los trastornos endocrinos por déficit, son tratados con reemplazo hormonal fisiológico; las condiciones de exceso de hormonas, que por lo general son ocasionadas por adenomas glandulares benignos, son tratadas extirpando quirúrgicamente los tumores o disminuyendo las concentraciones de hormonas con tratamiento médico.

CAMPO DE LA ENDOCRINOLOGÍA

La especialidad de la endocrinología comprende el estudio de las glándulas y de las hormonas que éstas producen. El término endocrino fue acuñado por Starling para contrastar las acciones de las hormonas secretadas internamente (endocrino) con aquellas secretadas externamente (exocrino) o hacia la luz, como el tubo gastrointestinal. El término hormona es derivado de un vocablo griego que significa “poner en movimiento”, y describe acertadamente las acciones dinámicas de las hormonas, para provocar respuestas celulares y regular procesos fisiológicos a través de mecanismos de retroalimentación.

A diferencia de muchas otras especialidades en medicina, no es posible definir endocrinología de manera estricta por líneas anatómicas. Las glándulas endocrinas clásicas –hipófisis, tiroides, paratiroides, islotes pancreáticos, suprarrenales y gónadas- se comunican ampliamente con otro órganos a través del sistema nervioso, hormonas, citocinas y factores de crecimiento. Además de sus funciones sinápticas tradicionales, el cerebro produce un conjunto amplio de hormonas peptídicas, y esto ha originado la disciplina de la neuroendocrinología. A través de la producción de factores de liberación hipotalámicos, el sistema nervioso central (SNC) ejerce una influencia regulatoria mayor sobre la secreción de hormonas hipofisarias (cap. 371). El sistema nervioso periférico estimula la médula suprarrenal. Los sistemas endocrino e inmune también se encuentran íntimamente entrelazados. La hormona suprarrenal cortisol es un poderoso inmunosupresor. Las citocinas y las interleucinas (IL, interleukins) tienen efectos significativos sobre las funciones de la hipófisis, la glándula suprarrenal, la tiroides y las gónadas. Enfermedades endocrinas comunes como la enfermedad tiroidea autoinmune y la diabetes mellitus tipo 1, son ocasionadas por la desregulación de la vigilancia y tolerancia inmunes. Enfermedades menos comunes como la falla poliglandular, la enfermedad de Addison y la hipofisitis linfocítica, también tienen una base inmunológica.

La interdigitación de la endocrinología con procesos fisiológicos en otras especialidades, en ocasiones oscurece el papel de las hormonas. Por ejemplo, las hormonas desempeñan una función importante en el mantenimiento de la presión arterial, el volumen intravascular y la resistencia periférica en el sistema cardiovascular. Sustancias vasoactivas como ...

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