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INTRODUCCIÓN

Durante los últimos cinco decenios, los estudios moleculares sobre la patogenia microbiana han arrojado una cantidad considerable de información acerca de las diferentes moléculas, tanto microbianas como del hospedador, que contribuyen a los procesos de la infección y la enfermedad. Estos procesos se pueden clasificar en varias etapas: encuentro del microorganismo con el hospedador e incursión; multiplicación microbiana tras su ingreso; estrategias para evitar las defensas innatas del hospedador; invasión y tropismo hísticos; lesión de los tejidos y transmisión a nuevos hospedadores. La virulencia es la capacidad mensurable que tiene un organismo para provocar la enfermedad, y depende de los factores patógenos elaborados por los microbios. Estos factores favorecen la colonización (simple presencia de microorganismos potencialmente patógenos sobre o dentro de un hospedador), la infección (unión y crecimiento de los patógenos y limitación de las defensas del hospedador) y la enfermedad (que a menudo, aunque no siempre, refleja las actividades de las toxinas o los metabolitos tóxicos secretados). Además, la reacción inflamatoria del hospedador a la infección contribuye de modo notable a la aparición de la enfermedad y de sus signos y síntomas. El interés reciente en el microbioma (colección de genomas microbianos presente en mamíferos) y microbiota (colección de microbios que residen en los mamíferos) y su impacto en la fisiología de, la susceptibilidad a, y la respuesta a la infección y en el desarrollo del sistema inmunológico, ha ampliado en gran medida la comprensión de las interacciones hospedador-patógeno. Además, las investigaciones en este campo han documentado los efectos del microbioma en todos los aspectos de la fisiología de los animales, e incluso de las plantas, lo que aumenta el conocimiento de la influencia de las interacciones entre el hospedador y los microbios en la vida.

ENTRADA Y ADHERENCIA MICROBIANA

Microbioma

Ahora se sabe que los organismos microbianos autóctonos que viven en estrecha relación con casi todos los animales y plantas, están organizados en comunidades complejas que modulan la fisiología general del hospedador, incluyendo la capacidad de los microbios patógenos para establecerse en o sobre las superficies de éste. En un animal típico, el gran número de estos microbios y su variabilidad genómica exceden a menudo el número de células y la variabilidad de los genes del hospedador. Los cambios y diferencias en microbiomas dentro y entre individuos, actualmente caracterizados por técnicas de secuenciación de DNA de alto rendimiento y análisis bioinformático, tienen impacto en padecimientos tan diversos como la obesidad; diabetes tipo 1; cognición; trastornos neurológicos; enfermedades autoinmunes; enfermedades infecciosas de la piel, gastrointestinales, respiratorias y vaginales, y desarrollo y control del sistema inmunológico. Ha sido difícil asociar tipos específicos de microbiomas con estados fisiopatológicos, y está evolucionando la comprensión del grado en que las especies microbianas están conservadas o varían dentro de las microbiotas humanas y de otros animales. Los estudios experimentales en animales de laboratorio, sobre todo en mamíferos libres de gérmenes, muestran la potente capacidad de ...

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