Skip to Main Content

INTRODUCCIÓN

La fibrilación auricular (AF, atrial fibrillation) se caracteriza por activación auricular desorganizada, rápida e irregular, con pérdida de la contracción auricular, y por una frecuencia ventricular irregular determinada por la conducción del nódulo auriculoventricular (AV) (fig. 246-1). En un paciente no tratado, la frecuencia ventricular tiende a ser rápida y variable, de 120-160 latidos/min (lpm), pero en algunos pacientes excede 200 lpm. Los pacientes con hipertonía vagal o con enfermedad de conducción del nódulo AV quizá tengan frecuencias ventriculares más lentas.

FIGURA 246-1

Tira de ritmo de fibrilación auricular (AF) que muestra ausencia de ondas P bien definidas y una respuesta ventricular irregular. El diagrama describe tipos de fibrilación auricular. La AF paroxística se inicia por latidos prematuros, como se muestra en la tira de ritmo (flecha) después de dos latidos sinusales. Los focos desencadenantes suelen ser causa importante de esta arritmia. En muchos pacientes la AF persistente se asocia con remodelado estructural y electrofisiológico auricular, así como con focos desencadenantes. La AF persistente de larga evolución se asocia con mayor remodelado estructural con fibrosis auricular y remodelado electrofisiológico.

La AF es la arritmia sostenida más común, y es un problema de salud pública importante. La prevalencia aumenta con la edad, y >95% de los pacientes con AF tienen >60 años. La prevalencia a los 80 años de edad se acerca al 10%. El riesgo, a lo largo de la vida, de presentar AF para varones de 40 años de edad, es ~25%. La AF es un poco más común en varones que en mujeres y más frecuente en sujetos caucásicos que en los de raza negra. Los factores de riesgo para aparición de la AF, además de la edad y enfermedad cardiaca subyacente, son hipertensión, diabetes mellitus, cardiopatía, obesidad y apnea del sueño. La AF se asocia con un incremento de 1.5-1.9 veces del riesgo de mortalidad después de estabilizar la cardiopatía subyacente. La AF también se asocia a un mayor riesgo de presentar insuficiencia cardiaca y viceversa —los pacientes con insuficiencia cardiaca tienen un mayor riesgo de presentar AF—. La AF quintuplica el riesgo de accidentes cerebrovasculares y se estima que es la causa de 25% de estos. También incrementa el riesgo de demencia y de accidentes cerebrovasculares silentes detectados mediante MRI. Aunque la AF es un marcador para otros factores predictivos de mortalidad y morbilidad, como la gravedad de la enfermedad cardiaca, es difícil determinar el grado que se le puede atribuir a la AF en el aumento de la mortalidad y morbilidad en sí.

La AF, en ocasiones, se asocia con factores precipitantes agudos como hipertiroidismo, intoxicación aguda por alcohol, o con cuadros agudos, como infarto de miocardio o embolia pulmonar. La AF aparece hasta en un 30% de los pacientes en recuperación de alguna intervención quirúrgica cardiaca, asociada con ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.