Skip to Main Content

ISQUEMIA INTESTINAL

FRECUENCIA Y EPIDEMIOLOGÍA

Cuando la perfusión esplácnica no satisface las demandas metabólicas de los intestinos aparece isquemia intestinal, que tiene como resultado isquemia hística. La isquemia mesentérica tiene una frecuencia de dos a tres individuos por 100 000 y tiende a incrementarse en los ancianos. La demora en el diagnóstico y tratamiento tiene como resultado una mortalidad más elevada, mientras que las intervenciones inmediatas muchas veces salvan la vida. La isquemia intestinal se subclasifica de acuerdo con la causa, la cual determina el tratamiento: 1) isquemia mesentérica oclusiva, 2) isquemia mesentérica no oclusiva y 3) trombosis mesentérica venosa.

Los factores de riesgo para la isquemia mesentérica oclusiva tienen por lo general un inicio repentino y comprenden fibrilación auricular, infarto reciente del miocardio, valvulopatía cardiaca y cateterismo cardiaco o vascular reciente, todos los cuales provocan coágulos embólicos que alcanzan la circulación mesentérica. La isquemia mesentérica no oclusiva, también conocida como “angina intestinal”, es casi siempre más insidiosa y más frecuente en ancianos con aterosclerosis. Los individuos con aterosclerosis crónica también pueden sufrir una embolia aguda que produce obstrucción completa. La isquemia mesentérica no obstructiva también se observa en personas que reciben soluciones con dosis elevadas de vasopresores, pacientes con choque cardiógeno o séptico y sujetos con sobredosis de cocaína. La isquemia mesentérica no obstructiva es la enfermedad digestiva más frecuente que complica a la cirugía cardiovascular. La incidencia de colitis isquémica posterior a una reparación programada de aorta es de 5 a 9% y esta frecuencia se triplica en pacientes sometidos a reparación de urgencia. La trombosis mesentérica venosa es menos frecuente y casi siempre se acompaña de un estado de hipercoagulación con deficiencia de proteína C o S, deficiencia de antitrombina III, policitemia vera y carcinoma.

ANATOMÍA Y FISIOPATOLOGÍA

La perfusión sanguínea de los intestinos se muestra en la figura 322-1. Para evitar la lesión por isquemia existen abundantes vasos colaterales entre los principales troncos mesentéricos y ramas de las arcadas mesentéricas. Los vasos colaterales del intestino delgado son abundantes y confluyen con los del duodeno y los del lecho del páncreas. Los que están en las paredes del colon confluyen al nivel del ángulo esplénico y las porciones descendente y sigmoides del colon. Estas zonas, que tienen un riesgo inherente de disminución de flujo sanguíneo, se conocen como puntos de Griffiths y Sudeck, respectivamente, que son las localizaciones más comunes de la isquemia del colon (fig. 322-1, zonas sombreadas). La circulación esplácnica recibe hasta 30% del gasto cardiaco. Las respuestas protectoras para evitar la isquemia intestinal comprenden abundantes colaterales, autorregulación del flujo de sangre y capacidad para incrementar la extracción de oxígeno.

FIGURA 322-1

La perfusión sanguínea de los intestinos procede de la arteria celiaca, las arterias mesentéricas superior (SMA) e inferior (IMA, inferior mesenteric artery) y ramas de la arteria iliaca interna (IIA, internal iliac artery). Los puntos ...

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.