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CASO DE ESTUDIO

CASO DE ESTUDIO

Un hombre de 38 años ha estado experimentando palpitaciones y dolores de cabeza. Él gozó de buena salud hasta hace un año cuando comenzaron los periodos de latido rápido. Éstos se volvieron más severos y eventualmente fueron acompañados por dolores de cabeza palpitantes y sudor. El examen físico reveló una presión arterial de 150/90 mm Hg y una frecuencia cardiaca de 88 bpm. Durante el examen físico, la palpación del abdomen provocó un episodio repentino y típico, con un aumento de la presión arterial a 210/120 mm Hg, frecuencia cardiaca de 122 bpm, sudoración profusa y palidez facial. Esto fue acompañado por un fuerte dolor de cabeza. ¿Cuál es la causa probable de sus episodios? ¿Qué causó que la presión arterial y la frecuencia cardiaca subieran tanto durante el examen? ¿Qué tratamientos pueden ayudar a este paciente?

Las catecolaminas desempeñan un papel en muchas respuestas fisiológicas y fisiopatológicas, como se describe en el capítulo 9.* Los fármacos que bloquean sus receptores tienen, por tanto, efectos importantes, algunos de los cuales tienen un gran valor clínico. Estos efectos varían drásticamente de acuerdo con la selectividad del fármaco para los receptores α y β. La clasificación de los receptores adrenérgicos en los subtipos α1, α2 y β, y los efectos de la activación de estos receptores se analizan en los capítulos 6 y 9. El bloqueo de los receptores periféricos de dopamina es de importancia clínica limitada en la actualidad. Por el contrario, el bloqueo de los receptores de dopamina del sistema nervioso central (SNC) (CNS, central nervous system) es muy importante; los medicamentos que actúan sobre estos receptores se analizan en los capítulos 21 y 29. Este capítulo trata sobre los fármacos antagonistas farmacológicos cuyo efecto principal es ocupar receptores α1, α2 o β fuera del SNC y prevenir su activación por catecolaminas y agonistas relacionados.

Para la investigación farmacológica, los fármacos antagonistas de los receptores adrenérgicos α1 y α2 han sido muy útiles en la exploración experimental de la función autonómica. En la terapéutica clínica, los α antagonistas no selectivos se usan en el tratamiento del feocromocitoma (tumores que secretan catecolaminas), y los antagonistas selectivos α1 se usan en la hipertensión primaria y la hiperplasia prostática benigna. Los fármacos antagonistas del betarreceptor son útiles en una variedad mucho más amplia de condiciones clínicas y están firmemente establecidos en el tratamiento de la hipertensión, la cardiopatía isquémica, las arritmias, los trastornos endocrinológicos y neurológicos, el glaucoma y otras afecciones.

*Los autores agradecen al Dr. Randy Blakely por sus útiles comentarios, al Dr. Brett English por mejorar las tablas y a nuestros alumnos de Vanderbilt por su asesoramiento sobre la claridad conceptual.

FARMACOLOGÍA BÁSICA DE LOS FÁRMACOS ANTAGONISTAS DE LOS RECEPTORES ALFA

Mecanismo de acción

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