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INTRODUCCIÓN

En general, se está de acuerdo en que el líquido amniótico representa en gran medida una trasudación de los vasos maternos, pero muchas autoridades consideran que una parte de él se deriva de la secreción urinaria del feto.

—J. Whitridge Williams (1903)

En el momento en que Williams escribió esto, se pensó que el riñón fetal no era funcional. Desde ese momento, sin embargo, mucho se ha aprendido de este complejo multifuncional: el líquido amniótico. El líquido amniótico cumple varias funciones durante el embarazo. La respiración fetal del líquido amniótico es esencial para el normal crecimiento del pulmón, y la deglución fetal permite el desarrollo tracto gastrointestinal (GI, gastrointestinal). El líquido amniótico también crea un espacio físico para el movimiento fetal que es necesario para la maduración neuromusculoesquelética. Protege aún más contra la compresión del cordón umbilical y protege al feto del trauma. El líquido amniótico incluso tiene propiedades bacteriostáticas. Las anomalías del volumen pueden ser resultado de la patología fetal o placentaria, lo que indica un problema con la producción de fluidos o su circulación. Estos volúmenes extremos consiguen estar asociados con un mayor riesgo de un resultado adverso del embarazo.

VOLUMEN DEL LÍQUIDO AMNIÓTICO NORMAL

El volumen de líquido amniótico aumenta desde aproximadamente 30 mL a las 10 semanas a 200 mL cerca de las 16 semanas y alcanza 800 mL a mediados del tercer trimestre (Brace, 1989; Magann, 1997). El Líquido es aproximadamente 98% de agua. Un feto a término contiene cerca de 2 800 mL de agua y la placenta 400 mL, de modo que, al término, el útero contiene casi 4 litros de agua (Modena, 2004). El volumen de líquido anormalmente disminuido se denomina oligohidramnios, mientras que el volumen de líquido con incremento anormal se denomina hidramnios o polihidramnios.

Fisiología

Al principio del embarazo, la cavidad amniótica está llena de un líquido que es similar en composición al líquido extracelular. Durante la primera mitad del embarazo, la transferencia de agua y otras moléculas pequeñas tiene lugar a través del amnios —flujo transmembranoso—; a través de los vasos fetales en la superficie de la placenta —flujo intramembranoso-—; y a través de la piel fetal —flujo transcutáneo. La producción fetal de orina comienza entre las 8 y 11 semanas de gestación, pero esto no se convierte en un componente principal del líquido amniótico hasta el segundo trimestre, lo que explica por qué los fetos con anomalías letales renales pueden no manifestar oligohidramnios graves hasta después de las 18 semanas. El transporte de agua a través de la piel del feto continúa hasta que la queratinización ocurra de las 22 a 25 semanas. Esto explica por qué los recién nacidos extremadamente prematuros logran experimentar pérdida significativa de líquidos a través de su piel.

Con el avance ...

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