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INTRODUCCIÓN

Según muchas autoridades, la gripe ejerce una influencia muy perniciosa sobre el embarazo. Parece que los efectos de la influenza deben variar con la gravedad de la epidemia y más particularmente con la frecuencia de las complicaciones neumónicas. Como regla general, cualquier condición séptica ofrece un peor pronóstico en el embarazo. Se han informado varios casos de transmisión de las bacterias causantes al feto.

—J. Whitridge Williams (1903)

Las infecciones han sido históricamente una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna y fetal en todo el mundo. La conexión vascular materno-fetal única, en algunos casos, sirve para proteger al feto de agentes infecciosos, mientras que en otros proporciona un conducto para su transmisión al feto. El estado serológico materno, la edad gestacional en el momento de la infección, el modo de adquisición y el estado inmunológico de la madre y su feto influyen en el resultado de la enfermedad.

INMUNOLOGÍA MATERNA Y FETAL

Cambios inmunológicos inducidos por el embarazo

Incluso después de un estudio intensivo, muchas de las adaptaciones inmunológicas maternas en el embarazo no están bien aclaradas. Se sabe que el embarazo está asociado con un aumento en las células T CD4+ que secretan citocinas de tipo Th2, por ejemplo, interleucinas (Fragiadakis, 2016). La producción de citocinas tipo Th1, por ejemplo, interferón gamma e interleucina 2, parece estar algo suprimida, lo que lleva a un sesgo Th2 en el embarazo. Este sesgo afecta la capacidad de eliminar rápidamente ciertos patógenos intracelulares durante el embarazo, aunque se desconocen las implicaciones clínicas de esta supresión (Kourtis, 2014; Svensson-Arvelund, 2014). Es importante destacar que la respuesta inmune humoral Th2 permanece intacta. También parece que el antígeno leucocitario humano (HLA) —C expresado por trofoblastos extravelloso provoca respuestas del asesino natural decidual (dNK) y las células T CD8+ decidual (Crespo, 2017).

Al describir las infecciones, la transmisión horizontal es la propagación de un agente infeccioso de un individuo a otro. La transmisión vertical se refiere al paso de la madre a su feto de un agente infeccioso a través de la placenta, durante el trabajo de parto o el parto, o mediante la lactancia materna. Por tanto, la rotura prematura de membranas, el trabajo de parto prolongado y las manipulaciones obstétricas pueden aumentar el riesgo de infección neonatal (Centers for Disease Control and Prevention, 2010). El cuadro 64-1 detalla las infecciones específicas por modo y tiempo de adquisición. Un término final, la tasa de ataque secundario, es la probabilidad de que la infección se desarrolle en un individuo susceptible luego de un contacto conocido con una persona infectada.

CUADRO 64-1Causas específicas de algunas infecciones fetales y neonatales

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