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INTRODUCCIÓN

La médula suprarrenal secreta catecolaminas (epinefrina, norepinefrina, dopamina). Las catecolaminas ayudan a preparar el cuerpo para enfrentar situaciones de emergencia. El principal trastorno de la médula suprarrenal es el feocromocitoma, una neoplasia caracterizada por un exceso de secreción de catecolamina.

ESTRUCTURA NORMAL Y FUNCIÓN DE LA MÉDULA SUPRARRENAL

ANATOMÍA

La médula suprarrenal es la porción central de color marrón rojizo de la glándula suprarrenal. El tejido medular accesorio a veces se localiza en el retroperitoneo cerca de los ganglios simpáticos o a lo largo de la aorta abdominal (paraganglios) (véase figura 12–1).

FIGURA 12–1

Distribución anatómica del tejido de cromafina extrasuprarrenal en el neonato.

(Reproducida con permiso de Coupland R. La historia natural de la célula cromafín. Longman: Green; 1965).

HISTOLOGÍA

La médula suprarrenal está formada por células poliédricas dispuestas en cordones o grupos. Embriológicamente las células medulares suprarrenales se derivan de células de la cresta neural. Las células medulares están inervadas por fibras nerviosas preganglionares colinérgicas que alcanzan la glándula a través de los nervios esplácnicos. La médula suprarrenal puede considerarse como un ganglio simpático especializado, en el cual las fibras nerviosas simpáticas preganglionares (que utilizan acetilcolina como neurotransmisor) hacen contacto directo con las células posganglionares, que secretan catecolaminas (sobre todo epinefrina) directamente en la circulación. Esta relación es análoga a la de otros ganglios simpáticos, que conectan fibras nerviosas simpáticas colinérgicas preganglionares con fibras posganglionares que utilizan catecolaminas (sobre todo norepinefrina) como neurotrasmisores. Las células parenquimatosas medulares se acumulan y almacenan sus productos hormonales en unos gránulos prominentes y densos, de 150–350 nm de diámetro. Histológicamente estas células y los gránulos tienen una alta afinidad por las sales de cromo (reacción cromafina) y, por tanto, se denominan células cromafines y contienen gránulos de cromafines. Los gránulos contienen las catecolaminas epinefrina y norepinefrina. Morfológicamente se pueden distinguir dos tipos de células medulares: células secretoras de epinefrina, las cuales tienen gránulos más grandes y menos densos, y las células secretoras de norepinefrina, que tienen gránulos más pequeños, muy densos. No se han identificado células secretoras de dopamina separadas. El 90% de las células medulares son de tipo secretor de epinefrina y 10% son de tipo secretor de norepinefrina.

FISIOLOGÍA

Las catecolaminas ayudan a regular el metabolismo, la contractibilidad del músculo liso y cardiaco, y la neurotrasmisión.

Formación, secreción y metabolismo de catecolaminas

La médula suprarrenal secreta tres catecolaminas: epinefrina, norepinefrina y dopamina. La secreción se produce después de la liberación de acetilcolina de las neuronas preganglionares que inervan las células medulares. La figura 12–2 ilustra las vías biosintéticas principales y los intermediarios para las catecolaminas. En los humanos, la mayor parte (80%) de la producción de catecolamina de ...

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