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INTRODUCCIÓN

Las funciones del tracto reproductivo masculino incluyen la homeostasis de los andrógenos, la espermatogénesis, el transporte y almacenamiento de los espermatozoides, y la capacidad normal de la función eréctil y eyaculadora. El control de estas funciones involucra la glándula hipófisis, los sistemas nerviosos central y periférico y los genitales. Además de una revisión de la anatomía y la fisiología reproductiva masculina normal, este capítulo considera dos trastornos comunes del tracto reproductivo masculino: la infertilidad masculina y la hiperplasia benigna de la próstata.

ESTRUCTURA Y FUNCIÓN NORMAL DE LA ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL TRACTO REPRODUCTIVO MASCULINO

ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA

El tracto reproductivo masculino está compuesto de testículos, conductos genitales, glándulas accesorias y pene (figura 23–1).

FIGURA 23–1

Anatomía del sistema reproductor masculino (izquierda) y del sistema de conductos del testículo (derecha).

(Redibujada con permiso de Barrett KE, et al. Ganong’s Review of Medical Physiology. 25a. ed. McGraw-Hill; 2016).

Los testículos son responsables de la producción de la testosterona y de los espermatozoides. Cada testículo mide aproximadamente 4 cm de longitud y tiene 20 mL de volumen. El testículo se divide en lóbulos que consisten en túbulos seminíferos (dentro de los cuales se producen los espermatozoides) y tejido conjuntivo (figura 23–2). Los túbulos seminíferos convergen para formar otra red de túbulos llamada rete testis a través de la cual se transportan los espermatozoides al epidídimo.

FIGURA 23–2

Sección esquemática del testículo.

(Redibujada con permiso de Barrett KE, et al. Ganong’s Review of Medical Physiology. 25a. ed. McGraw-Hill; 2016).

Los túbulos seminíferos están rodeados por una membrana basal y un epitelio especializado que contiene las células de Sertoli que brindan protección y nutrición a las células germinales. En la pubertad, se desarrollan uniones estrechas entre las células adyacentes de Sertoli, creando un revestimiento impermeable llamado barrera hematotesticular. Esta barrera divide los túbulos seminíferos en un compartimento basal y un compartimento adluminal, separando las células germinales más avanzadas del sistema inmunológico. La separación es necesaria porque los espermatozoides maduros son potencialmente antigénicos, ya que no están presentes en el intervalo prepúber cuando se establece gran parte de la tolerancia inmunitaria. Las células de Leydig en el tejido conjuntivo intertubular producen la testosterona.

Tanto la producción de la testosterona como la espermatogénesis están controladas por el eje hipotalámico-hipofisariogonadal. El hipotálamo produce la hormona liberadora de la gonadotropina (GnRH, gonadotropin-releasing hormone) de manera pulsátil. La GnRH se desplaza a través del sistema portal hipotalámico-hipofisario para estimular los gonadotropos de la hipófisis anterior para secretar (también en forma pulsátil) las dos gonadotropinas: la hormona luteinizante (LH, luteinizing hormone) y la hormona estimulante del folículo (FSH, follicle-stimulating hormone). La ...

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