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INTRODUCCIÓN

Puntos claves

  • Las candidosis o candidiasis son micosis primarias o secundarias, ocasionadas por levaduras endógenas y oportunistas del género Candida, en especial C. albicans.

  • Es cosmopolita. Se considera una de las infecciones oportunistas más frecuentes en humanos.

  • Puede afectar piel, mucosas, estructuras profundas y órganos internos. La evolución es aguda, subaguda o crónica.

  • El examen directo se practica a partir de exudado, esputo, escamas, raspado de uñas o centrifugado de orina. Pueden realizarse frotis coloreados con tinción de Gram, de Giemsa o de Wright y azul de metileno, PAS o Papanicolaou. Hoy día, el aislamiento a partir de hemocultivo, se considera el estándar de diagnóstico ante cualquier sospecha de candidemia o candidosis invasiva.

  • Las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos en la actualidad se consideran el mejor método de diagnóstico e identificación de especie causal, la cual reviste importancia en función de los distintos patrones de susceptibilidad y resistencia a antifúngicos.

  • Para el tratamiento, deberán corregirse los factores predisponentes, y la terapéutica dependerá de la región anatómica, gravedad y patologías subyacentes del enfermo.

Hipócrates (460 a 377 a.C.) describió placas blanquecinas tanto en la boca de pacientes debilitados como en recién nacidos. Galeno (130 a 200 d.C.) las observó en niños enfermizos. En el siglo XVIII era muy frecuente en Europa, y se identificó en recién nacidos. En 1835, S. Véron, en su Memoire sur le muguet, postuló la transmisión intrauterina y describió el primer caso con candidosis esofágica. Dos años después, J. Parrot y A. Trousseau reconocieron la forma oral y, en 1839, Bernhard Rudolph Conrad von Langenbeck realizó el descubrimiento del organismo causal, cuando logró aislar un hongo en un paciente con aftas.

F. T. Berg demostró, en 1841, el origen fúngico de las lesiones bucales y reprodujo el padecimiento en niños sanos; cinco años después, este investigador reconoció, en Estocolmo, las enfermedades debilitantes como el principal factor predisponente. En 1842, David Gruby describió este hongo (figura 1–2) y lo presentó ante la Academie de Sciences de París como “le vrai muguet des enfants” (el verdadero muguet de los niños); asimismo, postuló la transmisión intrauterina y comunicó la primera candidosis; y, en 1847, el mismo autor clasificó al microorganismo como Sporotrichum, aunque más tarde lo confundió con Monilia candida, aislada de vegetales en descomposición. J. H. Bennett, en Edimburgo, aisló el hongo conocido hoy día como Candida albicans en el esputo de un paciente tuberculoso, en 1844. Cinco años más tarde, J. S. Wilkinson describió la localización vaginal. En 1846, F. T. Berg, en Estocolmo, reconoció las enfermedades debilitantes como el principal factor predisponente.

Siete años después, Charles Phillippe Robin, en París, denominó al hongo Oidium albicans y señaló la enfermedad sistémica, también en pacientes debilitados. En 1861, Zenker, en Alemania, observó un sujeto con infección cerebral diseminación hematógena. En 1875, D. Haussmann notó el vínculo entre candidosis vaginal de la madre y bucal del ...

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