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I. INDICACIONES

El cateterismo de una vena periférica implica la colocación de un catéter intravenoso (IV) en una vena periférica.

  1. Acceso vascular en situaciones urgentes y no urgentes para la administración de soluciones IV y fármacos.

  2. Administración de nutrición parenteral.

  3. Administración de sangre y hemoderivados.

  4. Obtención de muestras de sangre sólo si se relaciona con la colocación intravenosa inicial.

II. EQUIPO

  1. Básico. Equipo para fijación de la extremidad, cinta adhesiva, torniquete, torundas con alcohol, solución salina isotónica para el lavado del catéter (solución salina al 0.5% si la hipernatremia es un motivo de preocupación), solución de yodopovidona con aplicadores, apósitos transparentes, soluciones IV apropiadas y tubo conector. Para el acceso venoso difícil puede utilizarse transiluminación, luz casi infrarroja o ecografía, aunque éstas se consideran opcionales. En ocasiones se utilizan filtros en el sistema de 7 sin embargo, una revisión Cochrane (2015) encontró que había evidencia insuficiente para recomendar el uso de filtros en las mangueras para soluciones IV, con el fin de prevenir la morbilidad y mortalidad neonatales.

  2. Catéter intravenoso. Se prefieren los catéteres con mecanismos de protección: calibres 23 a 25 para la vena de la piel cabelluda (“aguja de mariposa”) o catéter de calibres 22 a 24 sobre una aguja. Debe utilizarse un catéter de al menos calibre 24 para la transfusión de hemoderivados.

III. PROCEDIMIENTO

  1. Catéter sobre una aguja

    1. Se elige la vena. En la figura 47–1 se muestran los sitios más comunes de inserción IV en el recién nacido (RN). Se han descrito varias técnicas, con base en preferencias personales.

      1. Puede penetrarse el vaso sanguíneo directamente después de la punción de la piel en la porción superior de la vena.

      2. Entrar a la vena en una “región en Y”, es decir, el sitio donde se unen dos venas (fig. 47–2A).

      3. Insertar a lo largo de la vena y hacer avanzar el catéter aproximadamente 0.5 cm antes de entrar por un lado de la vena (fig. 47–2B).

    2. Para ayudar a identificar la vena pueden utilizarse la visualización, palpación, espectroscopia casi infrarroja, transiluminación o ecografía en el sitio de atención con técnica estática (cap. 25 y 44). El dorso de la mano es la mejor elección para conservar los sitios para posibles catéteres venosos centrales (venas cefálica, humeral, safena mayor). Se evitan las áreas de flexión.

      1. Piel cabelluda. Venas frontal, temporal superficial o auricular posterior (último recurso).

      2. Dorso de la mano. Es el sitio preferido, con uso de la red venosa dorsal.

      3. Antebrazo. En el área de la muñeca, las venas basílica y cefálica. La vena mediana del antebrazo y la vena cefálica accesoria se encuentran en posición más alta en el antebrazo.

      4. Pie. Arco venoso dorsal.

      5. Fosa antecubital. Venas cubital o basílica.

      6. Tobillo. Venas safenas mayor y menor.

    3. Uso de ecografía en el sitio de atención para el cateterismo en vena periférica. Pueden utilizarse imágenes en tiempo ...

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