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I. DEFINICIÓN

La tos ferina es una infección respiratoria muy contagiosa secundaria a la bacteria gramnegativa Bordetella pertussis. A pesar de que los niños se presentan con el cuadro típico de tos, muchas veces los recién nacidos (RN) muestran un cuadro atípico y grave.

II. INCIDENCIA

Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) informaron una incidencia estadounidense de 6.5 casos por 100 000 en 2015 y, a pesar de la vacunación, la incidencia se ha incrementado. La incidencia general de tos ferina entre lactantes <12 meses de edad se aproxima a 118 por 100 000 personas-años (los lactantes <3 meses de edad tienen la mayor incidencia de casi 248 por 100 000 personas-años). Se han notificado brotes en las unidades neonatales con morbilidad considerable.

III. FISIOPATOLOGÍA

B. pertussis se transmite por contacto directo con secreciones respiratorias o gotitas respiratorias aerolizadas. Se desconoce la fuente de infección en lactantes en 50% de los casos. En lactantes con una causa conocida de la infección, el origen identificado con mayor frecuencia ha cambiado de las madres a los hermanos.

B. pertussis es sobre todo una enfermedad mediada por toxina. El microorganismo produce múltiples factores de virulencia, incluidos la toxina pertúsica, hemaglutinina filamentosa, aglutinógenos, adenilato ciclasa, pertactina y citotoxina traqueal. La toxina pertussis produce la inducción de linfocitosis y la citotoxina traqueal daña a los cilios en el epitelio respiratorio mediante una vía dependiente de la óxido nítrico sintasa. La linfocitosis puede precipitar agregación leucocítica en la circulación pulmonar, lo que causa hipertensión pulmonar grave.

IV. FACTORES DE RIESGO

Los lactantes <6 meses de edad se hallan en mayor riesgo de tos ferina grave y complicaciones o muerte, en especial si no están vacunados. Otros factores de riesgo incluyen prematuridad y bajo peso al nacer.

V. PRESENTACIÓN CLÍNICA

Las tres fases de la tos ferina típica, en particular la catarral (una a dos semanas), paroxística (dos a seis semanas) y convaleciente (dos a seis semanas), no se observan en los lactantes pequeños. Los casos neonatales tienden a presentarse con tos paroxística, náusea, bradicardia, jadeo, apnea (67%) y episodios de cianosis, pero no hay fiebre o taquipnea. No tienen el “ladrido” característico debido a la falta de esfuerzo inspiratorio prolongado al final del paroxismo. Los lactantes <6 meses de edad experimentan casi siempre una fase catarral corta o ausente. En RN y lactantes pequeños con tos ferina es posible encontrar las siguientes complicaciones:

  1. Infecciones secundarias. La tos ferina se puede complicar con infecciones secundarias, como neumonía (23%), meningoencefalitis y otitis media.

  2. Complicaciones oftalmológicas. Los paroxismos de tos forzada característicos de la tos ferina pueden ocasionar abultamiento de los ojos y hemorragias subconjuntivales, escleróticas o, de modo ocasional, retinianas.

  3. Manifestaciones en el sistema nervioso central. La hemorragia subdural puede ser resultado de ...

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