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ABORDAJE DEL PACIENTE

ABORDAJE DEL PACIENTE Compresión de la médula espinal

Los síntomas iniciales de dolor focal en cuello o espalda pueden evolucionar de días a semanas; a ello le siguen combinaciones de parestesias, pérdida sensorial, debilidad motora y alteraciones del esfínter que evolucionan durante horas a varios días. Las lesiones parciales pueden involucrar de forma selectiva uno o más haces y pueden limitarse a un lado de la médula. En casos severos o abruptos, puede haber arreflexia que muestre el choque espinal, pero la hiperreflexia se produce de días a semanas. Con las lesiones torácicas, puede haber un nivel sensitivo de dolor en el tronco, lo que indica la localización en la médula a ese nivel dermatómico.

En pacientes con síntomas de la médula espinal, la primera prioridad es excluir la compresión tratable por una masa. Es más probable que la compresión esté precedida por signos de advertencia de dolor de cuello o espalda, trastornos de la vejiga y síntomas sensoriales antes del desarrollo de debilidad; las etiologías no compresivas como el infarto y la hemorragia tienen más probabilidades de producir mielopatía sin síntomas previos.

La resonancia magnética con gadolinio, centrada en el nivel clínicamente sospechoso, es el procedimiento de diagnóstico inicial. La mielografía por CT puede ser útil en pacientes con contraindicaciones para la MRI. Es importante obtener imágenes de toda la columna vertebral para buscar lesiones silenciosas adicionales. Las etiologías infecciosas, a diferencia del tumor, a menudo cruzan el espacio discal para involucrar cuerpos vertebrales adyacentes.

COMPRESIÓN NEOPLÁSICA DE LA MÉDULA ESPINAL

Ocurre en 5–10% de los pacientes con cáncer; el tumor epidural puede ser la manifestación inicial de malignidad. La mayoría de las neoplasias son de origen epidural y resultan de metástasis a los huesos espinales adyacentes. Casi cualquier tumor maligno puede hacer metástasis a la columna vertebral, siendo en particular frecuente la discrasia pulmonar, mamaria, prostática, renal, linfoma y de células plasmáticas. La médula torácica es a menudo la más involucrada; las excepciones incluyen tumores de próstata y ovario, que implican preferentemente los segmentos lumbar y sacro, extendidos a través de las venas en el espacio epidural anterior. La resonancia magnética urgente está indicada cuando se sospecha el diagnóstico; se encuentra que hasta 40% de los pacientes con compresión medular neoplásica en cierto nivel tiene enfermedad epidural asintomática en otros lugares, por tanto, la obtención de imágenes de toda la longitud de la columna vertebral es importante para definir el alcance de la enfermedad. Las radiografías simples perderán de 15 a 20% de las lesiones vertebrales metastásicas.

TRATAMIENTO

TRATAMIENTO Compresión neoplásica de la médula espinal

  • Los glucocorticoides para reducir el edema (por lo regular dexametasona, 10 mg por vía intravenosa) se pueden administrar antes del estudio de imagen si la sospecha clínica es alta y continuar con una dosis más baja (4 mg cada 6 h por vía oral) hasta la radioterapia (por lo ...

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